El lunes pasado en medio de la tormenta tuitera por el abrupto despido de Carmen  Aristegui, una imagen fue trending topic en las redes sociales.

 

Echémosle pues más leña a la hoguera.

 

La fotografía de un puesto de periódicos mostraba dos Méxicos en alto contraste. A la derecha el número 427 de la revista ¡Hola!,a la izquierda –claro– el número 2002 del semanario Proceso; una al lado del otro como macabra jugarreta del destino burlón.

 

La prensa del corazón daba cuenta de  “La impactante reaparición de la Primera Dama en su ‘estilosa’ visita oficial al Reino Unido” mientras que la prensa de la razón narraba en portada “La agresión a Carmen Aristegui”, víctima propiciadora de la desaparición del espacio informativo más influyente de las mañanas radiofónicas.

 

El rostro de la señora Angélica Rivera –altivo y sonriente– se unía al gesto pensativo de la comunicadora más famosa, en el ojo del huracán; resguardada por la solidaritis aguda.

 

La misma revista que publicó –de manera simultánea con Carmen en MVS Radio– el escándalo de La Casa Blanca de las Lomas, ahora mostraba el juicio condenatorio por el vendaval autoritario contra quienes habían destapado el conflicto de interés detrás de la residencia propiedad de la familia presidencial, sin duda, el asunto periodístico mejor logrado de los últimos tiempos… el más incómodo para el poder.

 

 

 

El gran reportaje del ¡Hola! no pudo ser más oportuno. Las 21 páginas y 37 fotografías publicadas a todo color detallan la suntuosa visita de los PeñaRivera al Reino Unido de la Gran Bretaña, y la forma esplendorosa en que la corte inglesa se rindió a sus pies, parecerían el antídoto perfecto para tapar el escándalo de Aristegui y aprovechar el viaje para distraer la atención de la “prole” ante la débil credibilidad, el desplome de la confianza, y el prestigio del gobierno perdido…

 

Los mismos que se encargaron de controlar cada detalle de la visita oficial para evitar reclamos, malas caras y cuestionamientos incómodos al señor Presidente, optaron por dar paso a la aguda frivolidad indignante. En Los Pinos algunos todavía creen que México es Toluca; que presumir la innegable belleza de La Gaviota, mostrar la ostentación oficial, contar cuentos de hadas y pintar la vida en rosa –con todo y vestidos “chic” estilo Cenicienta– son pan nutritivo y sabroso para saciar el hambre del “pobrerío”.

 

EL MONJE LOCO: En “radio pasillo” se rumora que en unos días Carmen Aristegui se reunirá con directivos de un importante grupo de comunicación, acostumbrado a pagar de más para lograr sus planes de expansión, ahora con la inminente televisión digital… ¿Será?

 

@JoseCardenas1| [email protected] | www.josecardenas.com