Capitalinos de tercera

La promulgación del nuevo status constitucional de la Ciudad de México habla de un hecho histórico que culmina casi dos siglos de lucha.

¿Dejamos de ser vasallos del centralismo?

El Palacio Nacional fue escenario teatral ambivalente para inhumar el cadáver político del DF y bautizar sin agua –debido al corte de suministro proveniente del Sistema Cutzamala– a una nueva entidad con plena autonomía política, dicen.

Sin embargo el cambio constitucional, redactado de manera barroca, farragosa y confusa, se presta a equívocas interpretaciones.

No queda claro si la Gran Tenochtitlán es el estado 32 de la República aunque proclamen que al pueblo de la ciudad por fin se le reconoció su soberanía dentro del pacto federal.

¿Y a los de a pie que nos importa todo eso?

Si bien reconocemos a la izquierda progresista que le ha dado a la capital del país una vibrante vida social, cultural y económica, con los derechos humanos más avanzados, ¿en qué mejoraremos nuestra calidad de vida cotidiana ante tanta inseguridad, desorden, falta de agua, limpieza, vialidad, movilidad, corrupción e impunidad?

¿Y en lo político tendremos mayor poder para exigir un mejor ejercicio de gobierno?; ¿crecerá nuestra participación en las decisiones? ¿dejaremos de ser algún día capitalinos de tercera para ser por lo menos de segunda?

Por otro, lado hay envidia en el resto del país. El ex DF no tendrá igualdad política como se presume; estará por encima de los demás estados, toda vez que por ser asiento de los poderes federales tendrá la ventaja financiera de recibir 4 mil millones de pesos anuales por concepto del fondo de capitalidad, una renta cara que seguirá pagando la federación inquilina. La CDMx también recibirá recursos para no pagar gastos en educación y salud, al contrario de lo que ocurre en el resto de los estados.

¿Se preguntará usted porqué si la proclama de la CDMX es histórica, no vimos multitudes ciudadanas en las calles para expresar la máxima alegría que nos pretenden vender al autoridades federales y locales?

¿Porque los “exdefeños”, no somos tan “guajoloteños” ni tan pequeños, por eso no vamos a aceptar que nos llamen “mexiqueños”?

EL MONJE PSICOANALISTA: El gobierno de Jalisco anuncia la caída de Aristóteles Sandoval. El mandatario tapatío se fracturó la tibia y el peroné por ir en moto “echo la mocha”. El boletín oficial es medio mentiroso; si bien el estado de salud de mandamás tapatío es estable, el comunicado no debe presumir que el político está consciente, precisamente.

@JoseCardenas1 | [email protected] | www.josecardenas.com