IGUALA, Gro. 5 de diciembre de 2014.- A pesar de que la Gendarmería, con el apoyo del Ejército, están a cargo de la seguridad de esta ciudad a raíz de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, el pasado miércoles 23 por la tarde y en pleno centro fue secuestrado el estudiante Ezequiel Chávez Adán, de 18 años, cuyo paradero se desconoce hasta ahora.

 

Con este preparatoriano, el sitio NSS Oaxaca ya tiene registro de tres personas desaparecidas en Iguala, a partir de que la seguridad de la ciudad es responsabilidad de la federación.

 

“Mi hijo tiene ocho días que lo levantaron y no encontramos una solución. No hay seguridad, no hay autoridad. Exigimos a las autoridades competentes que se pongan las pilas. Mi hijo era un trabajador, un estudiante”, denunció el padre del joven, Javier Chávez, durante una manifestación de familias de Iguala y los alrededores con personas desaparecidas.

 

 

 

Por su parte, el diario El Sur informó que, el 28 de noviembre último, se presentó otra denuncia por la desaparición de otro joven, “identificado con el nombre Omar (El Caballito), vecino de la colonia Loma del Zapatero”. El caso también fue reportado ante la fiscalía regional por parte de la propietaria de un establecimiento de servicios a domicilio.

 

La publicación consignó también que el 22 de noviembre ya había sido reportada la desaparición de otra persona en Iguala de la que no se conocen más datos.

 

El lunes 3 de octubre la Policía Federal, a través de la División de Gendarmería, asumió las tareas de seguridad pública en el municipio de Iguala, Guerrero, en acompañamiento con el ejército que tiene dos instalaciones militares en la ciudad, una de ellas cerca del centro.

 

La PGR reportó que desde que sentó base en Iguala, los familiares de 207 personas desaparecidas se han acercado a levantar su denuncia y se han tomado 375 muestras genéticas para su localización. Por un error, la PGR había informado que eran 375 casos de desapariciones.

 

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