Se incendia auto en gasolinera de Barra Vieja en Acapulco
ACAPULCO, Gro., 20 de septiembre de 2025.- Con miedo e incertidumbre viven vecinos de la calle Niño Artillero de la colonia Ampliación La Libertad, quienes a casi un año de que el huracán John le quitara la vida a dos personas y afectara sus casas, no hay certeza de ser reubicados.
En un recorrido por Quadratín Guerrero, se constató que la zona sigue igual, lleno de tierra, piedras, lodo, agua que por las lluvias baja de los canales y casas destruidas y abandonadas, sin energía eléctrica ni agua potable.
Son 15 casas afectadas directamente, sin embargo, podrían ser más, ya que esa zona está catalogada como de alto riesgo.
Autoridades del gobierno federal aseguraron que serían reubicados, sin embargo, hasta el momento los vecinos no tienen la certeza de que ocurra; no hay un terreno, no hay avances entre las autoridades federales y locales, incluso desde hace meses no hay diálogo.
Hace unos días, una comisión acudió a Chilpancingo a entregar oficios y buscar tener una mesa de diálogo y buscar que sean reubicados, pero no hay una respuesta concreta.
La señora Olga Rosales Meregildo, una de las tantas afectadas quien perdió su casa, además la de su hija mayor y otra de la menor, pero ellas tuvieron que irse a vivir a otro lado, ella no pudo lograrlo y tuvo que regresar.
Cuenta que hace meses se fue a vivir a una casa prestada, después rentó pero los gastos se incrementaron y se le hizo difícil por su situación económica y la de su esposo, es por eso que tuvo que regresar a vivir a su casa, sin las condiciones necesarias ni mínimas para estar tranquila, pero no tiene otra opción.
Con lágrimas en los ojos, depresión, trauma y una psicosis cada vez que llueve, la señora Olga asegura que trata de ser fuerte, pero hay momentos que ya no puede, sobre todo porque recuerda lo vivido entre el 24, el 25 y 26 de septiembre de 2024.
Mencionó que ese día estaba su sobrina, su esposo y sus dos hijos durmiendo en su cuarto, no paraba de llover pero a las 5:30 horas escucho un ruido, entre una explosión y un trueno, por lo que corrió a despertarlos y que se salieran de la casa, creyeron que era una gran cantidad de agua que bajaba, no todas las piedras.
Al salir, vieron la destrucción en la calle, por lo que las paredes de la habitación colapsaron, la casa fue y sigue invadida por la tierra, las piedras y el agua, incluso la cama donde dormían desapareció, quedó sepultada.
En la actualidad asegura que hay días que tiene la esperanza y la confianza de que serán reubicados, pero la mayor parte, cree todo lo contrario y siente que el sueño de que les entreguen una vivienda nunca podrá lograrse.