Fortalece Guerrero coordinación para atender incidentes con fauna silvestre
ACAPULCO, Gro., 12 de octubre de 2025.- El arzobispo del puerto, Leopoldo González González dijo que la gravedad de la inseguridad alimentaria es abrumadora en algunas partes del país, mientras que en otras hay obesidad y desperdicio de alimentos, en un contexto donde la escasez y la abundancia coexisten una junto a la otra.
En su mensaje no hizo referencia al sacerdote Bertoldo Pantaleón, reportado como desaparecido en el municipio de Cocula y localizado asesinado a tiros dentro de su camioneta en la carretera Acapulco-México, en Eduardo Neri.
La lectura del comunicado difundido en redes sociales, fue por el Día Mundial de la Alimentación, el líder católico señaló que la situación refleja un sistema económico excluyente, centrado en la ganancia y la acumulación, que destruye bienes y alimentos con tal de mantener los precios.
“La economía está centrada en la ganancia. Se ha convertido en el arte de acumular, cuando debiera ser el arte de que los bienes alcancen para todos”, advirtió.
Recordó que los sistemas agroalimentarios enfrentan desafíos sin precedentes por los conflictos armados, los fenómenos meteorológicos extremos, las crisis económicas y la creciente desigualdad, lo que exige colaboración global para construir un futuro pacífico, sostenible, próspero y dotado de seguridad alimentaria.
González González hizo referencia al mensaje del Papa León XIV, quien advirtió sobre la ilusión de una felicidad derivada de la riqueza y el éxito social a toda costa, pero que termina generando desigualdad y desconexión entre quienes viven en el lujo y la mayoría de la población que enfrenta pobreza y hambre.
El arzobispo llamó a impulsar una cultura de solidaridad que lleve a compartir lo que se tiene, simplificar la vida y reconocer la dignidad de quienes padecen necesidad.
También citó al Papa Francisco, quien ha insistido en que el sector agrícola debe fortalecerse no solo para aumentar la producción, sino para garantizar una mejor distribución de los alimentos.
González González consideró que cada persona puede contribuir desde su cotidianidad.
Explicó que el empobrecimiento, el hambre, la violencia y las desapariciones tienen como origen la pérdida de empatía y del sentido de comunidad.
Al final, hizo un llamado a cuidar los alimentos, aprovechar lo que se tiene y compartirlo con quienes más lo necesitan, convencido de que “poco a poco se puede construir un mundo con menos hambre y más esperanza”.