Ya sabemos quiénes son

De todos los puntos del llamado Plan Municipal de Contingencia Covid 19, lanzado por el gobierno municipal de Acapulco, acaparó mi atención uno, sólo uno.

No porque el resto no sea de trascendencia, sino porque el resto son un poco, como el eco de lo que viene haciendo el gobierno federal frente a la crisis nacional, y al final de los 13 puntos, hay una invitación a los “empresarios”, uno de los sectores más apáticos, menos solidarios, en cuanto al desarrollo social con los más desprotegidos, con los que han construido su riqueza y el bienestar del que disfrutan, sus trabajadores de salario mínimo.

Dice la invitación: “Se invita también a empresarios y a todo aquel que esté dispuesto a colaborar con este fondo de apoyo en esta crisis, mediante el cual se donarán más despensas y habrá más apoyos monetarios directos”. 

“Habrá que ver”, dijo un ciego, pero el empresariado acapulqueño, o lo que se hace llamar así, acostumbrado al proteccionismo estatal, antes de dar ya hasta extiende su mano para pedir apoyo económico con la cantaleta de siempre: “proteger las fuentes de trabajo”.

Fuera de la corrección política de la invitación de la presidenta municipal, Adela Román Ocampo y de su equipo de colaboradores frente a la pandemia, se me hace ociosa la sugerencia a un sector económico que no le gusta cumplir con sus obligaciones fiscales, evade pagar servicios que presta la comuna y es poco solidario con la clase trabajadora. Los hechos lo avalan.

Si seguimos las notas informativas que circulan en medios impresos y digitales, provenientes de los prestadores de servicios turísticos formales, su reclamo es que se les brinden apoyo fiscal, postergación de pagos de servicios, anulación de obligaciones laborales, etc.

Incluso, algunas “empresas” han desobedecido el llamado de las autoridades laborales y han hecho recorte de su personal, sin respetar las normas establecidas de protección de los trabajadores.

¿Este es el empresariado que responderá al llamado de solidaridad para contribuir al fondo de apoyo que hace la alcaldesa? Espero equivocarme.

Ahora, el Plan de Emergencia Financiero para los empresarios acapulqueños, considerado por las autoridades municipales, estoy seguro, por lo que han declarado, lo considerarán insuficiente.

Y el sector de los prestadores de servicios turísticos en playas, ubicados en la economía informal, es un caso más grave. Estos han pasado de las demandas a la movilización: protestas públicas, bloqueos de calles y avenidas sin ocultar, ante las legítimas demandas, visibles acciones de desestabilización del gobierno municipal de parte de actores políticos de la oposición.

El reparto de despensas, 50 mil da a conocer el gobierno municipal y otras acciones anunciadas en el Plan Municipal de Contingencia Covid 19, sólo es un paliativo al descontento por la paralización económica motivada por el cierre de empresas y otras fuentes de trabajo.

Un punto acertado del Plan para la recuperación económica es “la compra directa de alimentos para el Programa de Despensas entre los productores y pequeños comerciantes de este municipio, de modo que se vean beneficiados los sectores más necesitados de la población”. Sería interesante saber quiénes son los vendedores, de qué sectores económicos y de qué poblaciones del municipio.

También hay que exaltar la donación del 50 por ciento del salario, desde este mes de abril se afirmó, de los funcionarios de primero y segundo orden en el gobierno, incluyendo a la presidenta municipal.

Cabe preguntar: Y los otros miembros del Cabildo, ¿Cuándo le entrarán a “la vaquita”? Si consideramos que ellos ganan más que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

En el municipio de Acapulco, los integrantes del Cabildo reciben mensualmente 140 mil pesos, en dos pagos quincenales de 70 mil del águila, un recurso denominado como “Gestoría Social”, el que tienen que comprobar, a su manera, en qué se gasta.

Si el Cabildo está compuesto por 20 regidores de las distintas fuerzas políticas electorales (Morena, PRI, PT, PRD, PAN y una regidora sin partido, 2 síndicos y la presidenta municipal, la que ya anunció la donación del 50 por ciento de su salario en los próximos tres meses), estamos hablando de que este grupo de representantes populares recibe unos 2 millones 800 mil morlacos mensuales, los que podrían ser destinados al fondo de apoyo solidario frente al Covid 19.

Claro, los miembros del Cabildo decidirán sobre su responsabilidad y compromiso social frente a la emergencia.

Dijera uno de nuestros más queridos próceres y paisanos, el escritor acapulqueño nacido en Guadalajara, José Agustín: “Ya sé quién eres, te he estado observando”.

Así es ya sabemos quiénes son y qué día y a qué hora nos pidieron el voto, y seguro, como los asesinos que regresan al escenario del crimen, volverán. Ahí los estaremos esperando.