
Teléfono rojo
AMLO, cambio sin sobresaltos
El virtual presidente de Mexico Andrés Manuel López Obrador y quien será su secretario de Hacienda han lanzado mensajes a los mercados y estos han funcionado en la revaluación del peso y el cobijo afectuoso de la comunidad internacional.
Sin ser especialista en economía ni en asuntos internacionales, sino un simple lector de los hechos políticos a través de los medios de comunicación, los mensajes lanzados por el próximo gobierno de reconstrucción nacional parecen haber dado tranquilidad a tan quisquilloso personaje: don Dinero, don Mercado.
Algunos opinadores profesionales del lado de la izquierda ya están exigiendo el cumplimiento de los compromisos de campaña, incluso la derecha perdedora ya habla de la refundación del PRI y de un pacto fraguado para que todo cambie y que lo fundamental, la ley del Mercado, permanezca. Ni una cosa ni otra, pero en este terreno fangoso, hay que caminar con pies de plomo.
Tranquilidad hacia la izquierda, tranquilidad a la derecha. El 1 de julio fue el triunfo de la voluntad popular, que a través del voto exigió cambios a un sistema podrido en sus estructuras y todo lo que ha generado un grupo que se apropió del poder con las consecuencias que padecemos: corrupción e injusticia.
El cambio hay que realizarlo sin sobresaltos, pragmático —despreciable palabra que tanto ha costado a los revolucionarios— y con tranquilidad. Hay que esperar a que AMLO llegue y se siente en la silla. Pero tampoco se trata de de dilapidar el bono democrático con que cuenta el nuevo gobierno y que fue otorgado mayoritariamente y a ciegas, en muchos casos, a quienes se comprometieron acompañar al líder nacional en la cruzada.
A veces, cuando veo estas acciones y escucho el discurso de AMLO, quisiera recordarle que hubo un cambio en el país o que esa fue la exigencia de la mayoría de mexicanos a través del voto. Esto me pasó cuando lo vi recorrer los pasillos alfombrados de Palacio Nacional.
Pero más cuando salió y fue abordado por los periodistas y declaró que creía que no hubo una acción facciosa del Estado en las elecciones.
¿Y las denuncias interpuestas por los morenistas, antes y durante el proceso electoral? Claro, entiendo que ahora habla el virtual presidente de la República y no el líder nacional de Morena, mucho menos el candidato de un partido político. Sino el estadista triunfante.
Pero también hay que recordar a los que ya piden pisar el acelerador de los cambios, y que incluya los mensajes de que todo sigue firme, es que no hubo una revolución armada, fue una revolución cívica que como tal tiene que caminar con los pies al ras del suelo.
Ahora es válida la presión interna y externa hacia el partido triunfante el pasado domingo. La oposición de izquierda dentro de Morena tiene que hacer su chamba, comenzar a actuar para vigilar el proceso y también a esa mezcla variopinta de personajes, representantes populares, que se subieron de última hora al carro de la revolución, aquellos sobre los que pesa señalamientos de corrupción y que todo indican van a lo mismo. Es revelador el testimonio de la senadora norteña que alcolizada celebraba su triunfo. Algún mensaje tiene que enviar Morena a la sociedad sobre el asunto.
La revuelta cívica del 1 de julio tiene la responsabilidad de la cuarta transformación. Me pido y pido tranquilidad a todos. Es muy pronto para hacer conjeturas pero hay que estar vigilante del proceso para que se cumpla con lo prometido y no termine en una frustración nacional tan frecuente en el pais, remember PRD.
Me gusta comparar este proceso mexicano con el Chile de Allende. Ojalá no sea igual y pueda concluir de manera diferente a la entrada de las alamedas de la democracia para usar una metáfora muy allendista.
Por eso mismo creo que AMLO está haciendo las cosas bien, aliado a grupos que hace tiempo era impensable caminar con ellos dentro de la izquierda. Pero esto no quiere decir que haya marcha atrás y traición al “no les voy a fallar”. Aún no es tiempo para llegar a esa conclusión.
Los mensajes de AMLO a los poderes fácticos y ocultos, la derecha mexicana no es un mito genial, está ahí agazapada y esperando, son los correctos
¿Revolución? Sí, pero pacífica y que en una primera instancia siente las bases de la democracia y los escalones del camino a la justicia. Ahora también dentro de este movimiento hay izquierda verdadadera, creo que ella está pendiente del proceso. El 1 de julio, dentro de los triunfadores, tambien se abrió el frente de la lucha de clases.
Hay mucho sobre el tema y va a correr mucha tinta sobre este proceso inedito. Ojalá que sea sólo eso… tinta.