El origen de la disputa entre Adela y la síndica

Que el conflicto que traen los síndicos con la presidenta municipal Adela Román Ocampo en el Ayuntamiento de Acapulco nada tiene que ver con posiciones ideológicas o políticas, nada que ver mis bien pensados intelectuales de izquierda, el origen es mundano y hasta vulgar: dinero y poder.

Cada quien quiere llevar agua a su molino y al molino de sus familiares, amigos y seguidores. Cada quien quiere ubicar su carro en la mejor posición para dentro de tres años y lo que sigue.

La que ha mostrado más diferencias con la alcaldesa es la síndica procuradora Leticia Castro Ortiz, que desde el arribo al gobierno de la Cuarta Transformación a este paraíso tropical, cada día convertido en infierno por la incapacidad y omisión de las autoridades de los tres órdenes de gobierno, no ha dejado de expresar sus diferencias, a veces no del todo cordiales, a veces ásperas y hasta groseras, según algunos, con la presidenta venida de la fría y dura burocracia judicial de los gobiernos del PRI.

Según información enviada a Al Tanto Guerrero, las diferencias comenzaron por la persona que ocuparía la Secretaría de Seguridad Pública. Mientras Román Ocampo aceptó la recomendación de la Secretaría de Marina y alguien que ya tenía tiempo realizando labores de inteligencia en Acapulco, Geovanni Mejía Olguín, de raíces guerrerenses. Aunque otros dicen que es gente de Omar García Harfutch, de la estirpe García Paniagua.

Según el texto enviado, la síndica procuradora tenía su propio candidato para la Secretaría y que incluso ya había recibido un adelanto para intervenir en la imposición de su gallo, el documento habla de dos millones de pesos de pago por “el favor”. Sin embargo, pudo más Adela con la fuerza y el apoyo de su club de Toby, con quienes se le ha visto en los últimos días a través de fotografías.

Cuenta la historia enviada a Al Tanto Guerrero que la síndica procuradora tendrá que devolver el dinero entregado por Adela o se meterá en problemas con quién había hecho acuerdos.

 

La fotografía delatora.

 

En la semana que se va políticos priístas de colmillo retorcido hicieron viral una foto donde la alcaldesa de Acapulco, Adela Román, camina rodeada por políticos del tricolor, entre ellos, el gobernador Héctor Astudillo Flores, el senador Manuel Añorve Baños, el diputado René Juárez Cisneros y secretarios del gobierno de Guerrero.

La imagen fue captada en Ciudad de México, tal vez la Cámara de Diputados, donde estuvo Adela para conseguir recursos urgentes, lo que significan lo más parecido a un tanque de oxígeno para una moribunda y maltrecha economía como la del ayuntamiento, herencia del pasado gobierno.

La foto hablaba por sí misma por su denotación y, también, de la intención política de los emisores: la influencia y poder del PRI dentro del gobierno de Adela.

Mi olfato periodístico me dio pistas para colocarle un pie de foto contundente: Todos los hombres de la presidenta.

Recordé la película de Alan J. Pakula (All the president’s men) y su reparto de super estrellas, Robert Redford y Dustin Hoffman. La historia escrita por dos grandes periodistas Carl Bernstein y Bob Woodward, cuenta la vida de dos reporteros que revelan el escándalo de Watergate que le costó la silla presidencial a Richard Nixon.

¿Alguien asesora a la presidenta de Acapulco? ¿Es realmente el asesor un amigo o un enemigo? ¿Están dando a la sociedad los mensajes que realmente quieren dar? ¿Es una alcaldesa que cuenta con el apoyo total de los priístas? ¿Una presidenta priísta al frente de un gobierno de Morena? Muchas preguntas saltan al mirar la imagen.

Comunicación Social reaccionó horas más tarde como si ignorara que la alcaldesa andaba en la Cámara de Diputados. El asunto evidenció la ausencia de estrategias en el gobierno municipal adelista para responder a la foto hecha viral.

No fue precisamente una limosna lo que le autorizó a la presidenta municipal Adela Román Ocampo la Comisión de Cuenta Pública y Presupuesto de la Cámara de Diputados.

Los 680 millones de pesos obtenidos en el viaje y que cualquier desprevenido, mal informado, al ver la foto podría pensar que fue conseguido por quienes le acompañan en la imagen, fueron condicionados por los diputados a la entrega en tres meses de las copias certificadas de las denuncias en contra del ex alcalde Evodio Velázquez Aguirre y otras personas que quebraron el Ayuntamiento de Acapulco y la CAPAMA.

De lo contrario se obliga a la devolución del dinero más los intereses, afirmó una fuente acreditada.

Y la pregunta sigue en el aire: ¿por qué la alcaldesa no llegó con diputados y senadores de Morena a la Cámara? En política no hay inocencia y los errores se pagan.