CIUDAD DE MÉXICO, 13 de abril de 2017.- Uno de los penitentes que año con año sale a cumplir una manda personal durante la procesión de los ocho barrios en Iztapalapa cada Semana Santa, se acerca al actor que personifica a Cristo y emocionado, le acerca a su bebita para que la toque.

El actor que encarna al fundador del cristianismo, Éder Omar Arreola Ortega, toca a la niña suavemente, con gesto solemne y bondadoso, como se vería en cualquier película de temporada de Semana Santa.

La escenificación de los últimos días de Cristo es una manda colectiva de 174 años de antigüedad en Iztapalapa, prometida al Señor de la Cuevita, a quien se le atribuye haber acabado con una epidemia de cólera; tanto los penitentes como los protagonistas de la Pasión honran dicha tradición con entrega y seriedad.

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