ACAPULCO, Gro., 4 de marzo de 2020.- Artistas y promotores culturales porteños acusaron que el gobierno de la alcaldesa Adela Román Ocampo utiliza a las instituciones culturales y de formación artística como botín político con miras a la próxima elección de 2021, pues ha debilitado al sector y hace pasar a los escasos productos artísticos como logros de su administración.

El investigador en promotoría cultural, Javier Reyes Martínez, afirmó que la reingeniería en la administración municipal resta poder e incidencia política al sector y reduce la posibilidad de recuperar presupuestos históricos alcanzados, desvirtúa filtros de calidad impuestos por directores de productos culturales o actividades académicas anteriores e incluso, desacredita designaciones para la realización de tareas de alta especialidad.

El doctorante en Bienestar Social del Boston College y la Universidad Iberoamericana, advirtió que con actividades como la Feria del Libro o el Festival de la Nao, asumidos por la Sindicatura que dirige el cirujano Javier Solorio Almazán, y la Secretaría de Desarrollo Social, a cargo de Milly Janeth Ramírez Olmos, respectivamente, la Dirección de Cultura pierde razón de ser y queda desquebrajada como representante de la comunidad artística y cultural de las zonas urbana, suburbana y rural de Acapulco.

“Esto es preocupante porque representa la pérdida total de la capacidad política de la comunidad cultural”, dijo.

Reyes Martínez añadió que tal movimiento administrativo, justificado por una supuesta optimización de recursos, no sólo trastoca la función de cumplimiento de derechos culturales, sino que además promueve el protagonismo político.

El director de la agrupación musical Cuatete Soun y violonchelista, Enock Rodríguez, consideró que las instituciones culturales deben ser fortalecidas y no debilitadas como ocurre en la administración municipal actual.

“Esta administración se está inoculando el coronavirus y está debilitando a la Dirección de Cultura, estos desagregados debieran ser enfocados para una autonomía completa como la tiene, por ejemplo, el Consejo del Festival Cervantino, y no hacerlos depender de dependencias que dirige gente que no tiene un perfil profesional para curadurías artísticas”, señaló.

Asimismo, la pintora Areli Eunice criticó que los logros de la comunidad cultura sean utilizados como botín político, como ocurre con los alumnos de la Escuela de Iniciación Artística Asociada al Instituto Nacional de Bellas Artes.

Mencionó que la finalidad de la escuela, que en la actualidad depende de la Sedesol, es formativa y no para presentar los trabajos escolares en actos públicos, como si fueran parte de las tareas del restablecimiento del tejido social.