IGUALA, Gro., 31 de mayo de 2018.- En el quinto aniversario del asesinato del dirigente de la Unión de Comuneros Emiliano Zapata (UCEZ) y de la Unidad Popular de Iguala, Arturo Hernández Cardona, así como de Rafael Banderas y Ángel Román, activistas colocaron una placa en el patio del Palacio Municipal.

Al lugar asistieron representantes de la Red Solidaria Década Contra la Impunidad, que encabeza el obispo Raúl Vera López, de la Sección 17 del Sindicato de Mineros y de organizaciones sociales de la zona Norte de Iguala.

Ahí, aseguraron que las instancias judiciales no han emitido una sentencia en contra del ex alcalde, José Luis Abarca Velázquez a quien señalan de ser el homicida de Hernández Cardona.

Arturo Hernández Cardona fue dirigente estatal del PRD, estuvo en la Comisión de Derechos Humanos y en la de Movimientos Sociales, siempre fue solidario con la lucha de los normalistas de Ayotzinapa y con las familias de Aguas Blancas, así como con los mineros de Taxco; además exigió constantemente la entrega de fertilizante a productores de diversos municipios de esta región.

Soledad Hernández recordó que un día antes de su desaparición, él y otros miembros de la Unidad Popular, entregaron ante el fiscal regional, un documento en el que señalaban al entonces presidente municipal de Iguala, de amenazarlo y de hostigarlo. El día de su desaparición había realizado un bloqueo en la caseta de la autopista Iguala-Cuernavaca.

Esperó que la mayoría de sus seguidores se retiraran, se quedó en su camioneta acompañado entre otros, por Ángel Román Ramírez y Rafael Banderas Román, cuando fueron interceptados por varios vehículos con personas armadas.

Erika Zamora, de la Red Solidaria Década contra la Impunidad, señaló que “se han cumplido cinco años de impunidad, en la que el Estado no ha hecho justicia, a pesar de que se han presentado las pruebas de la participación directa de José Luis Abarca Velázquez (en el crimen de Hernández Cardona), y éste, hasta el día de hoy, no ha declarado.”

Por esta situación irregular por parte de las autoridades judiciales, indicó que se presentó ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos la petición de admisibilidad del caso “ante todas las violaciones del acceso a la justicia.”

Recordó a Hernández Cardona “como un compañero con una infinita solidaridad” que estaba en diversos actos en los que también acudían otros luchadores sociales “como Bertoldo, Benigno, Rocío Mesino y Ranferi Hernández, compañeros que dieron la lucha contra el cacicazgo de Rubén Figueroa. La mayoría de ellos ya no está con nosotros.”

Indicó que “por todos ellos, Arturo, Ángel y Rafael, no podemos quedarnos callados. Tenemos que seguir luchando, exigiendo justicia.” Agregó que el Estado se vale de todas las artimañas para que la lucha por la exigencia de justicia termine.

Aseveró que el Estado mexicano “tiene quienes le hacen el trabajo sucio. Antes eran las guardias blancas o los paramilitares, pero ahora es el crimen organizado el que le está haciendo el trabajo.”

El 31 de mayo de 2013, después de una actividad realizada en una caseta de peaje, desaparecieron Arturo Hernández Cardona y siete miembros más de la UP.

Integrantes de esta organización solicitaron por escrito al entonces alcalde, José Luis Abarca, investigara la desaparición de los integrantes de la UP.

El 3 de junio, a las 6 de la mañana, fueron encontrados los cuerpos de Arturo Hernández Cardona, Ángel Román Ramírez y Rafael Banderas Román, asesinados y con huellas de tortura.

Por su parte el dirigente de la Sección 17 del Sindicato de Mineros, Roberto Hernández Mojica, informó que Hernández Cardona siempre fue solidario con los mineros.

“Por eso estamos aquí, para exigir justicia y que los autores materiales e intelectuales estén en la cárcel. Ya basta de impunidad.”

Señaló que en esta guerra del narcotráfico hay muchas personas desaparecidas, hay muchas familias que han perdido a conocidos y las autoridades se ensañan con las personas que menos tienen.

Por último, comentó que el 30 de julio se cumplirán 11 años de su movimiento de huelga de los mineros de Taxco.

Al acto por el quinto aniversario, también asistieron cerca de 60 personas, develaron la placa, colocaron una ofrenda floral y realizaron una guardia de honor.