Recuperemos el Acapulco Tradicional parte 1

Lo que todos conocemos como el Acapulco tradicional, es orgullosamente, un  pequeño espacio territorial de nuestro gran municipio, entre Caletilla y el Parque Papagayo, donde se concentra la mayor cantidad de nuestros atractivos turísticos naturales y culturales y sin duda, los mejores que poseemos. El Acapulco tradicional, es también, en muchos sentidos, el origen del desarrollo turístico de Acapulco y en consecuencia, el génesis del turismo nacional.

Atractivos naturales

Las playas más visitadas de la ciudad, por su belleza y características únicas, son Caleta y Caletilla y son de los principales atractivos que se localizan en esta zona. Estas playas fueron abiertas al turismo por medio de la construcción de un camino desde la histórica y tradicional Playa Tlacopanocha, escalando por el cerro de la Pinzona, hacia la hermosa playa Mazanillo y de ahí a Caleta y Caletilla, que se concluyó en 1929, mucho antes de la realización de la Costera. Era la vereda tropical que se abría paso entre un paraíso de vegetación y ambiente marino, fuente de inspiración para el compositor mexicano Gonzalo Curiel, para escribir su popularísima canción con ese nombre.

La Quebrada, con su espectáculo de clavadistas en sus acantilados, único en su género en todo el mundo durante más de 80 años, con luz y sonido especial que narra nuestra historia, es el atractivo más importante de Acapulco y uno de los símbolos de México. Todos los recorridos turísticos concluyen en este punto para admirar su paisaje y la actuación de los clavadistas.

La Isla de la Roqueta, es sin duda, uno de los principales símbolos de Acapulco y visitarla representa una de las mejores experiencias que un turista puede tener durante su estancia en el puerto, por su extraordinaria belleza, su gran riqueza ecológica y por sus playas que puede disfrutar, tanto la conocida como otras poco exploradas alrededor de la isla; así como por las actividades que se pueden practicar en ella como paseos ecoturísticos, buceo, visita a la Virgen de los Mares y toda clase de deportes acuáticos.

Playas de extraordinaria belleza y con total seguridad para disfrutarlas como las mencionadas de Tlacopanocha, Manzanillo, la Langosta y Hornos son un gran complemento de los atractivos naturales de la zona del Acapulco Tradicional.

Atractivos culturales

No hay otro lugar en Acapulco con mayor riqueza de atractivos culturales que la zona tradicional, comenzando con la historia y tradiciones: La Nao de China, se fondeaba y su gran feria, se celebró en el espacio marino y en los terrenos del Acapulco tradicional, durante 250 años. El histórico Museo Fuerte de San Diego, es reconocido como la fortaleza militar más grande del Pacífico, representa un punto histórico importante en la vida no sólo de Acapulco, sino de todo el país por sus episodios sobre todo en la época colonial y en la Guerra de Independencia. El Fortín Álvarez es otro sitio histórico emblemático de nuestra ciudad, la Casa Dolores Olmedo con murales realizados por Diego Rivera sobre la calle Inalámbrica, subiendo por la playa manzanillo y a la vista de todo el público. El Zócalo o Plaza Juan N. Álvarez, con jardines, fuentes y su kiosko, comercios y cafés, punto de reunión tradicional de familias acapulqueñas. La iglesia de Nuestra Señora de la Soledad, Catedral de la ciudad que también es un importante sitio turístico. Sinfonía del Mar, un anfiteatro en el área de la Quebrada construido con vista hacia la inmensidad del mar, para disfrutar el foro con ambiente y paisaje extraordinario.

Los primeros espectáculos, por cierto, nunca superados en su género, han tenido lugar en esta zona: cómo añoramos la gran Reseña Mundial de Festivales Cinematográficos que se realizaba en el Fuerte de San Diego y en el zócalo en su versión popular, y, por otro lado, el inolvidable y espectacular show de esquis que se llevaba a cabo por el paseo el pescador. En dónde más? En el Acapulco tradicional!

Por supuesto, los primeros hoteles y vida nocturna de alta calidad, también iniciaron aquí. Quién no recuerda, como la historia nos menciona, que además de el Mirador, han brillado hoteles como el Casa Blanca donde Teddy Stauffer tenía tortugódromo o carrera de tortugas!, el Flamingos del Tarzán Johnny Weissmuller, o el del cerro de los cañones, donde se  hospedaban María Félix con el gran músico poeta, el Caleta, el Club de Pesca, las Hamacas, donde llegaban celebridades internacionales, el Boca Chica, etc. De la vida nocturna, recordamos al Bum Bum de Beto Barney o el Zorro, que fueron verdaderos centros nocturnos del más alto nivel internacional.

Continuará.