CHILPANCINGO, GRO., 21 de enero.- Integrantes del Comisariado Ejidal de La Ciénega, en la sierra de Chilpancingo, denunciaron la tala inmoderada de árboles en cuatro puntos del ejido.

El domingo, los dueños de tierras decomisaron la madera que sujetos habían obtenido a raíz de la tala de pino moctezuma. En recorrido realizado este jueves en la zona, se localizaron al menos tres puntos donde se talaron diversos árboles.

En ese lugar, los ejidatarios montaron una conferencia de prensa en la que llamaron a los talamontes a hacer conciencia del daño que provocan al ambiente y lanzaron un llamado a las autoridades a actuar en consecuencia. Señalaron que este grupo de personas está pronto a ser ubicado.

Juvencio Díaz Palemonte, uno de los representantes del ejido, refirió que las afectaciones por la explotación de los recursos naturales atentan directamente contra los mantos acuíferos ubicados en la zona que proveen de agua a colonias ubicadas al poniente la ciudad.

En esa misma zona, los ejidatarios denunciaron que en el ejido de Agua Fría a un particular le autorizaron un permiso de aprovechamiento de recursos forestales maderables en 400 hectáreas.

Díaz expresó sobre este asunto que han dirigido oficios al presidente Andrés Manuel López Obrador, al gobernador Héctor Astudillo Flores y en su momento al delegado federal Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, para efecto de que se revocara el permiso obtenido por ese ejido, sin embargo, a la fecha no han obtenido una respuesta a la solicitud.

La autorización de explotación de los recursos forestales maderables fue notificada al particular el 2 de junio de 2020, para que ese mismo año se talarán las primeras 200 hectáreas y las otras en 2028.

Juvencio Díaz manifestó que existe temor en el Comisariado Ejidal de que con esta explotación de recursos se ponga en riesgo los mantos acuíferos de los que dependen más de 10 mil familias de las colonias Eduardo Neri, Plan de Ayala y Pradera.

Incluso, refirió que estas colonias no realizan ninguna aportación al Comisario Ejidal, que son quienes se encargan de cuidar los campos y reforesten la zona. 

Retó a la ciudadanía a cuidar la sierra de Chilpancingo, argumentando que o se cuida esta zona o se pierde el agua que llega a cientos de familias de la ciudad y que baja hacia otras comunidades a través del Río Papagayo.