CIUDAD DE MÉXICO, 5 de junio de 2019.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) alertó sobre el impacto que generan las emisiones contaminantes a la atmósfera en el acceso al derecho a un medio ambiente sano, las cuales, con base en cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a través de las Cuentas Económicas y Ecológicas de México con datos de 2017, representan el 65.3 por ciento del costo total por degradación en el país, y son generadas principalmente por la industria, el transporte y la agricultura.

Por medio de un comunicado, la Comisión Nacional subrayó que mientras la Norma Oficial Mexicana (NOM) de PM2.5 marca un límite máximo promedio anual de 12 ppm (partes por millón), el límite de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala 10 ppm, lo cual evidencia la falta de armonización de dicha norma con el estándar establecido por la OMS.

Para la CNDH, la omisión en la revisión periódica y actualización de las NOM que regulan las emisiones genera la violación implícita al derecho a un medio ambiente sano, siendo las niñas, los niños, las mujeres, las personas mayores y aquellas en situación de pobreza, quienes reciben las mayores afectaciones.

En ocasión del Día Mundial del Medio Ambiente –5 de junio–, el organismo autónomo consideró urgente replantear el rumbo de la política ambiental y energética del país, con base en acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, ante lo cual debe considerarse que la satisfacción de las necesidades de la generación presente no puede comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas.

Precisó que la concurrencia de la competencia de las diversas autoridades en materias ambiental y energética requiere de mayor coordinación y análisis profundo respecto de las fuentes de contaminantes, en este sentido, la inversión en transporte público no contaminante, inclusivo y asequible, y la innovación respecto de energías renovables como alternativas a los combustibles fósiles son indispensables.

Indicó que la mejora de la calidad del aire es esencial para alcanzar diversas metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, entre ellas la meta 3.9, sobre la reducción de las muertes y enfermedades debidas a la contaminación; la 7.1, sobre el acceso universal a servicios energéticos modernos; la 7.2, sobre el aumento del uso de la energía renovable; la 11.6, sobre la reducción del impacto ambiental negativo per cápita de las ciudades; y la 12.4, sobre la gestión ambientalmente racional de los productos químicos y los desechos.

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