ACAPULCO, Gro., 17 de noviembre de 2017.- La diputada federal Julieta Fernández hizo un exhorto a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, a la Procuraduría General de la República, así como a las Secretarías del Trabajo y Previsión Social, de Hacienda y Crédito Público, de Marina y al Síndico de la Quiebra para que con apego a derechos humanos, resuelvan el caso del puerto de Ciudad del Carmen, Campeche, en el que existen los delitos de trata de personas, explotación laboral y trabajo forzoso de 300 trabajadores.

De acuerdo con un boletín, la diputada se refirió a un fraude por 600 millones de dólares cometido por la empresa Oceanografía, el cual ha repercutido en una situación sumamente grave ya que 21 embarcaciones con tripulantes a bordo se encuentran a la deriva. Este hecho está afectando la salud, seguridad y de manera emocional a los 300 trabajadores, quienes “por el artículo 27 de la Ley Marítima, estas personas deben estar cuidando las embarcaciones y no pueden salir de ellas”, aseguró la legisladora.

Además, dijo, se están cometiendo los delitos de trabajo forzoso, explotación laboral y trata de personas. Reiteró que de acuerdo con el artículo antes mencionado, ellos deben resguardar los buques petroleros por motivo de seguridad nacional. Confirmó que su vida está corriendo peligro, al igual que la de muchos mexicanos, ya que aseguró que las Costas de Campeche están en riesgo de que se produzca un ecocidio, en caso de que alguno de estos barcos llegara a colapsar.

Julieta Fernández afirmó que se está haciendo el exhorto a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, para que haga una inspección y constate las condiciones de salud de los trabajadores, también solicitó a la Secretaría de Trabajo que garantice y vigile que las condiciones de trabajo sean las adecuadas o que se liquide a estas personas. Al secretario de Marina pidió que finque responsabilidades y dé instrucciones de que se liquide la empresa. Finalmente, la diputada Fernández confirmó que el Síndico de la Quiebra es quien debe actuar de inmediato y hacerse responsable de este terrible ilícito.