CIUDAD DE MÉXICO, 8 de junio de 2020. — Luego de definir como una relación “bien, a secas”, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador reprochó que el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez, lo señaló por la violencia desatada durante protestas en Guadalajara.

“Me llamó mucho la atención que él, haya tratado de involucrar al gobierno federal y a mi persona, se me hizo algo injusto, incluso irrespetuoso de la investidura presidencial, no se pueden lanzar esas acusaciones a la ligera, echarle la culpa a otros, de lo que está enfrentando uno, que cotidianamente tiene uno que enfrentar como gobernante”, señaló.

Al ser cuestionado en la conferencia matutina de este lunes, sobre las protestas que terminaron con al menos tres patrullas incendiadas y el Palacio de Gobierno de Jalisco vandalizado, el Jefe del Ejecutivo lamentó las acusaciones a su administración por el mandatario estatal.

“Yo no estoy acostumbrado a tirar la piedra y esconder la mano, no soy hipócrita, eso tiene que ver con los conservadores… no creo que ese sea el mejor método de relacionarnos yo he dado instrucciones para que no nos metamos en nada, absolutamente, Jalisco es un estado libre y soberano, si hay violaciones a los derechos humanos existe la CNDH, tiene que intervenir la Comisión por oficio y en su caso la Fiscalía General de la República que es autónoma”, dijo en el Salón Tesorería del Palacio Nacional.

“Pero ya no es el tiempo que desde la Secretaría de Gobernación (Segob) se llamaba a los gobernadores para someterlos, eso ya pasó, eso tiene que ver con el autoritarismo, los gobiernos anteriores”, añadió.

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