ACAPULCO, Gro., 30 de enero de 2020.- Luego del sismo de magnitud 5.3 y sus réplicas de 4.4 y 4.8, que sacudieron al estado durante la madrugada de este jueves, el puerto luce con un cielo lleno de nubes en forma de copos de nieve, lo que popularmente se conoce como cielo aborregado.

Científicos y especialistas en sismología señalan que la creencia popular de que el cielo aborregado anticipa un sismo es sólo un mito, ya que los efectos atmosféricos no están relacionados con los movimientos telúricos.

La Secretaría de Protección Civil del estado recordó en sus últimas publicaciones en redes sociales que los temblores no se pueden predecir, pero sí podemos prepararnos para mitigar sus posibles efectos en la población.

Además, de acuerdo con la meteoróloga y especialista en Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Berenice Castillo González, este fenómeno se debe a que se forman cristales de hielo en nubes muy altas y lo único que indica es que la temperatura descenderá drásticamente.