Alertan por altas temperaturas en Guerrero
ACAPULCO, Gro., 24 de octubre de 2025.- Investigadores de la Universidad Autónoma de Guerrero (Uagro) coincidieron en la urgencia de fortalecer el monitoreo de fenómenos naturales y crear espacios para el análisis de datos y pronósticos, con el fin de alertar a la población ante la evolución inesperada de huracanes, sequías, olas de calor y otros fenómenos naturales.
Lo anterior fue expuesto durante la mesa de análisis A dos años del huracán Otis: aprendizajes y desafíos, convocado por el Centro de Investigación Transdisciplinar de la Autónoma de Guerrero, bajo la coordinación del investigador Gabino Solano Ramírez, responsable del Laboratorio Plataforma Tecnológica para el Estudio de las Violencias.
El panel se desarrolló con una parte de los investigadores participantes vía zoom y otra en el laboratorio de violencias pi.evi del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IIEPA IMA) de la Universidad Autónoma de Guerrero.
El ecólogo marino Salvador Villerías Salinas advirtió que el piuerto, con cerca de 800 mil habitantes, carece de un laboratorio de monitoreo con análisis espacial que incluya todos los fenómenos naturales, no sólo los hidrometeorológicos.
“Faltan expertos en meteorología y estudios de riesgos que ayuden a reducir la vulnerabilidad”, dijo.
La catedrática Mariela Díaz Sandoval dijo que la respuesta institucional tras Otis evidenció las desigualdades sociales y educativas, mientras que Carlos Salgado Galarza, de la Facultad de Arquitectura, consideró que la infraestructura turística es obsoleta ante nuevos embates naturales.
El investigador Apolonio Bahena destacó la necesidad de fortalecer la cultura de protección civil y el autocuidado, y Juan Barnard recordó que seis meses antes de Otis se registró una ola de calor marina que blanqueó el 80 por ciento de los corales en Acapulco, lo que fue una alerta temprana, totalmente ignorada.
Asimismo Alfredo Zárate advirtió que el calor acumulado en los océanos por el cambio climático representa una “bomba de tiempo” y que se requieren datos científicos propios.
En seguida, Maximino Reyes Umaña confirmó que el aumento de la temperatura marina fue constante en la bahía.
En su participación el exgobernador Rogelio Ortega Martínez llamó a aprovechar las nuevas tecnologías para reconstruir la ciudad y promover investigaciones transdisciplinarias, mientras que Jesús Alfonso Carreto informó que la Facultad de Ingeniería desarrolla estaciones meteorológicas de bajo costo y propuso un plan de acción climático universitario.
El investigador César Aguilar Becerra de la Facultad de Turismo, lamentó que las autoridades no consideren los modelos turísticos elaborados por la academia, y Johnn Kenny Acuña, coordinador del Doctorado en Estudios de Violencias, señaló que la catástrofe también refleja crisis en las relaciones sociales y falta de justicia ambiental.
El especialista en ecosistemas de manglar, Benjamín Castillo Elías destacó que después de Otis, Acapulco no ha vuelto a ser igual y explicó que junto a un grupo de investigadores trabaja en la restauración de manglares en las lagunas de Tres Palos y La Negra de Puerto Marqués.
También participaron Fernando Terrazas Baños, Patricia Quevedo Fuentes, Alejandro Juárez Agis y Pedro Nava, entre otros.
El panel concluyó con un llamado a fortalecer la infraestructura académica, generar redes de investigación y consolidar una cultura de prevención que permita anticiparse a fenómenos como el huracán Otis.