CIUDAD DE MÉXICO, 13 de noviembre de 2019.- Haciendo uso de la frase popular para convocar a Jesús y alejar al demonio, el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, planteó que en el peor de los escenarios, si volvieran los partidos de oposición a los Poderes Ejecutivo y Legislativo, su objetivo es dejar sentadas las bases en la Constitución para que no puedan dar marcha atrás a la que denomina Cuarta Transformación.

“Ni un paso atrás, ni siquiera para tomar impulso, tenemos prisa para terminar de poner las bases para la transformación, decía yo un año, hasta lo podemos lograr en menos porque ya falta poco”, expresó este miércoles por la mañana, en la conferencia de Palacio Nacional.

“¿Qué es lo que quiero?, hasta en el peor de los casos, ¡cruz, cruz, cruz, que se vaya el diablo y que venga Jesús! O toco madera, que regrese la maleantada al gobierno, que regresen los conservadores, que se sentían dueños de México corruptos, clasistas, racistas, desleídos, que ya no puedan, ¿cómo van a modificar la Constitución para que siga la impunidad, para que sigan robando?, si ya la corrupción es delito grave”, dijo.

En sesión de preguntas y respuestas con medios de comunicación, fue cuestionado sobre los servidores públicos de Morena que mantienen prácticas del viejo régimen.

Al respecto, López Obrador afirmó que su administración insistirá en que el fin de la corrupción no es una moda, y que prueba de ello es la revocación de mandato, con lo que incluso al Presidente se le puede quitar del Poder Ejecutivo sin el uso de la violencia.

Sigue la nota en Quadratín México.