CIUDAD DE MÉXICO, 16 de noviembre de 2020. — La democracia prevaleció en Estados Unidos la semana pasada, con la elección de Joe Biden y Kamala Harris para ocupar la presidencia y vicepresidencia. Esto restaura la fe en el poder de la ciudadanía para organizarse y utilizar el voto democrático para lograr un cambio. El desafío estriba ahora en adoptar una reforma nacional y multilateral que sitúe el empleo, los derechos, la protección social y la inclusión como elemento central de un nuevo contrato social, de acuerdo al Confederación Sindical Internacional (CSI). El Consejo General de la CSI que se reunirá este mes aprobará las Campañas Nuevos Frentes y los cuatro Pilares de Acción de la organización.

Se trata de un ambicioso plan para responder a las consecuencias económicas y sanitarias de la Covid 19 y reforzar el poder de los trabajadores y las trabajadoras.  La urgente necesidad de abordar las consecuencias de la pandemia no ha sido debidamente apreciada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial que desperdiciaron la ocasión de sus reuniones anuales.

No se adoptó ninguna decisión importante, sobre todo con vistas a apoyar a los países en desarrollo, donde la crisis de Covid 19 está teniendo mayor impacto. Tal como dijimos, nunca había sido tan evidente que estas instituciones necesitan una reforma urgente para no terminar siendo completamente irrelevantes. 

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