Aunque tardíamente, porque se trata de un presidente reactivo y no proactivo, es decir, nunca se  adelanta, siempre va atrás de las circunstancias, a Andrés Manuel López Obrador no le quedó otra alternativa que recurrir lo que detesta hacer: disponer de recursos presupuestales para resolver asuntos extraordinarios.

El tamaño colosal de la pandemia y su consecuencia económica, así como la presión de numerosos gobernadores que clamaban por apoyo para poder enfrentar los embates del fenómeno de salud pública, lo obligaron a autorizar la entrega de recursos por más de 60 mil millones de pesos del fondo de contingencia, con lo que las entidades recibirán un verdadero salvavidas financiero.

Antes de ello y siempre mostrándose receptivo con sus planteamientos y reconociendo el trabajo que realiza el gobernador Héctor Astudillo Flores, había adelantado una serie de acciones para ayudar a Guerrero a paliar la muy complicada etapa pandémica. Destaca la habilitación de espacios hospitalarios a cargo de la Sedena y la Secretaría de Marina, tanto en Acapulco, como en Chilpancingo e Iguala, con el propósito de evitar la saturación con los pacientes de Covid 19, así como la dotación de equipo e insumos que desde hace días están llegando al sistema de salud estatal.

Esa buena voluntad presidencial hacia Guerrero se debe desde luego a la actitud franca, abierta y clara que ha mantenido el Ejecutivo estatal. Desde luego que Astudillo Flores es un hombre de personalidad y carácter firmes, pero también es un político experimentado que actúa como claramente indica el sentido común. La relación con la presidencia debe mantenerse ajena a contaminaciones políticas, por lo que ningún diferendo o confrontación se justifican porque primero está el interés del estado.

Con la determinación presidencial de ordenar a la secretaría de Hacienda la liberación anticipada de recursos del fondo de contingencia, la entidad podrá desahogar las necesidades que plantea esta emergencia de salud pública, en la que ya se han invertido cientos de millones de pesos de los recursos propios.

Y es que finalmente, como el propio gobernador lo ha planteado desde el inicio de la pandemia, este asunto se resuelve con la participación de todos o no se resolverá y será fatal. Todo indica que huésped de Palacio Nacional ha tenido esa misma lectura. Y qué bien, porque se trata de salir de ésta bien y rápido. Ojalá.