APAXTLA, Gro., a 29 de noviembre de 2013.- Habitantes de la cabecera municipal de Apaxtla tomaron el control de la seguridad e instalaron filtros de seguridad en los cuatro accesos de la localidad para impedir el ingreso de personas sospechosas.

La medida se da luego de que entre miércoles y jueves, delincuentes se apoderaron de dos unidades de transporte público y una de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), con todo y pasajeros.

Aunque los viajeros fueron liberados, la acción terminó por colmar la paciencia de los habitantes que desde hace meses viven asolados por la delincuencia.

Incluso hace unos días, el alcalde, Efraín Peña Damasio, ordenó un toque de queda y restricciones como horarios para venta de alcohol y cierre de la mayoría de los negocios en la noche, lo que controló momentáneamente los hechos de violencia.

Pese a que las autoridades estatales aseguraron que este municipio, ubicado entre la zona Norte y Tierra Caliente del estado, estaba “tranquilo”, la mañana de este viernes la gente decidió tomar el control de la seguridad y, armados con rifles y escopetas, realizan operativos de seguridad.

Luego de diversos hechos de violencia, la fuerza de seguridad municipal era hasta la semana pasada de únicamente cinco elementos.