ACAPULCO, Gro., 21 de abril de 2018.- El gobernador Héctor Astudillo Flores indicó que el asesinato de seis policías estatales en Zihuatanejo fue “la gota que derramó el vaso” en el tema de inseguridad en la región Costa Grande.

Entrevistado antes de participar en la 124 Asamblea Ordinaria del Congreso Médico Estatal Doctor Manuel Sáenz Cabrera, Astudillo Flores recordó que en esa región ha ocurrido una serie de hechos delictivos como extorsiones, amenazas, secuestros y robo de vehículos, y que la emboscada a los efectivos “dio una muestra del atroz salvajismo que priva en quienes actúan fuera de la ley”.

Ante esto, dijo esperar que regrese la calma en la Costa Grande y que se castigue a los responsables de los delitos que mencionó antes, y principalmente a los asesinos de los policías.

El gobernador mencionó que el Grupo de Coordinación Guerrero tiene “alto interés” en que todos los participantes del asesinato de los policías sean detenidos.

Asimismo agregó que quienes cometieron el crimen son personas que no dan la cara y viven “en la oscuridad” y el anonimato, por lo que pidió razonar que los responsables deben ser castigados.