ZIHUATANEJO, Gro., 30 de septiembre de 2016.- En dos meses inicia el arribo de ballenas jorobadas a estas guas, unas llegan a parir y otras a reproducirse. Son animales protegidos por las leyes ambientales, por lo que personas que no tienen nada que hacer en las proximidades, se deben abstener para no molestarlas y provocar algún tipo de incidente con resultados que pudieran ser lamentables en ambos sentidos.

De acuerdo con una investigación que realiza un grupo de científicos en estas costas, Whales & Guerrero Research Project y en base a otros estudios, la población de la especie cada año aumenta un 7 por ciento, sin embargo, es difícil contabilizarlas en estas costas por ser una especie migratoria, explicó el biólogo Pablo Mendizábal, presidente del grupo ambientalista de Biotrópicos.

Dijo que todos los años en diciembre llegan estos mamíferos gigantes, los que vienen a parir y otras a aparearse, y se pueden encontrar en zonas donde no hay mucho movimiento como playa Manzanillo, Caleta de Chon y playa Larga, por citar sólo las del municipio, ya que la ruta de migración también comprende los litorales de Petatlán y La Unión.

El número de animales a estas costas, también dependen de las corrientes marinas, ya que cuando son cálidas, son menos los cetáceos que se acercan, debido a que viajan con las corrientes frías.

Hasta el momento no existe un programa bien definido para el aprovechamiento turístico, y este es uno de los objetivos de la investigación que se está realizando, dirigido para quienes gustan de hacer turismo ecológico.

El biólogo remarcó que las ballenas aquí sólo llegan a reproducirse, es decir se aparean y en seguida se regresan al norte y a la vuelta de 12 meses, que es el tiempo de gestación, regresan a parir a estas costas, ya que buscan aguas protegidas y donde los depredadores para las crías sean pocos.