CIUDAD DE MÉXICO, 20 de marzo de 2019.- Cuando en todo mundo se habla de deforestación y cambio de uso de suelo, en el centro de México se recupera una zona boscosa que ocupa más de 700 mil hectáreas, y que incluye tres importantes sistemas montañosos: Mariposa Monarca-Valle de Bravo-Nevado de Toluca; sierras de Las Cruces-Ajusco-Chichinautzín, e Iztaccíhuatl-Popocatépetl-Río Frío.

De acuerdo con un comunicado, mientras la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) indica que en nuestro país tenemos menos bosques, José López García, investigador del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM, afirmó que en esa región ha mejorado la condición de las masas forestales, que son las que recargan los acuíferos de los que dependen más de 23 millones de habitantes del Valle de México, Toluca y Cuernavaca.

Se trata de bosques templados subhúmedos, principalmente de tres especies: oyamel, pino y encino, que fueron analizados por expertos de la UNAM para determinar la densidad del arbolado (árboles por hectárea).

En esta región los árboles tardan años en alcanzar los cinco metros de altura y un diámetro de 10 centímetros para ser considerados bosque, de acuerdo con la FAO. Si “se reforesta continuamente tendremos áreas boscosas recuperadas”.

A propósito del Día Internacional de los Bosques, que se festeja cada 21 de marzo, el biólogo explicó que estos ecosistemas contribuyen a mantener la biodiversidad, capturan dióxido de carbono (CO2), aportan oxígeno, recargan acuíferos y desempeñan un papel clave para abordar algunos de los mayores desafíos que enfrentamos: el cambio climático, la erradicación del hambre y la sostenibilidad de comunidades urbanas y rurales.

“Es obligatorio cuidarlos porque son fuente de vida; debemos incentivar a la gente que los habita para que no atenten contra ellos, al tiempo de asegurarles mejores condiciones de vida. Además, debemos aprender a entender los bosques y su importancia, es un paso crítico para salvaguardar los recursos naturales para las futuras generaciones. Si los cuidamos nos pueden dar mucho, y por siglos”, resaltó.

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