IGUALA, Gro., 27 de septiembre de 2020.- Alrededor de 30 autobuses con poco más de mil personas, entre estas padres de los 43 normalistas desparecidos el 27 de septiembre del 2014, así como estudiantes de la normal Isidro Burgos de Ayotzinapa, conmemoraron el sexto aniversario de la desaparición forzada de sus compañeros y el asesinato de tres de ellos.

A las cinco de la tarde llegaron a la estela ubicada en la Ciudad Industrial, lugar en el que se encontró el cuerpo de Julio César Mondragón Fontes, quien fue detenido y torturado por integrantes de la delincuencia organizada y su rostro desollado.

Los oradores señalaron que no abandonarán la lucha hasta encontrar a sus 43 compañeros con vida y exigieron que el gobierno federal que encabeza Andrés Manuel López Obrador cumpla con su compromiso de campaña de esclarecer el caso y encontrar a los normalistas desaparecidos.

También cuestionaron el que un grupo de habitantes de Iguala les quiera impedir que lleguen a esta ciudad y cuestionaron su silencio ante la violencia que se vive en este municipio.

Colocaron una ofrenda floral, rezaron oraciones y marcharon hacia la estela en la que fueron asesinados Julio César Ramírez y Daniel Solís Gallardo, en la calle de Álvarez y periférico norte, lugar en el que también fue lesionado Aldo Gutiérrez Estrada quien se encuentra en estado vegetativo desde hace seis años.

En este lugar se instaló desde el mediodía el templete que originalmente se colocó en la Plaza de las Tres Garantías. El cambio fue con la finalidad de evitar algún conflicto entre los normalistas y pobladores inconformes con la presencia de los estudiantes y padres de los 43 desaparecidos.

En el mitin los oradores cuestionaron la actitud de los igualtecos que se preocupan más por un edificio público que por la vida de las personas.

Felipe de la Cruz, padre de uno de los desaparecidos, señaló que con coraje siguen en la lucha y que este crimen no va a quedar impune. Agradeció a las familias que ese día protegieron a algunos de los estudiantes después de haber sido agredidos por la Policía Municipal y después por integrantes de la delincuencia organizada.

Insistió en que su lucha no sólo tiene que ver con sus hijos, sino que lo que se quiere es que este tipo de acciones no se repitan.

Dijo que en Chilpancingo e Iguala el crimen organizado azota y gobierna y nadie dice nada. Iguala se manchó de sangre y es una población apática e insensible.

Se dijo que en Iguala había muerte y terror y la sigue habiendo, en referencia al asesinato de líderes sociales y la desaparición y asesinato de personas.

El representante legal de los padres de los 43 normalistas, Vidulfo Rosales dijo que “nosotros rompimos el miedo y trajimos una esperanza a Iguala. ¿Dónde estaban quienes ahora quieren impedirnos entrar a Iguala? Permitieron asesinatos y desaparecidos. ¿Por qué en ese tiempo no se organizaron? Nuestros movimiento es por la vida, la verdad y la justicia”.