Atropellan a reportera y camarógrafo durante cobertura en Nuevo León
MORELIA, Mich., 2 de octubre de 2026.- Hoy, pasar varios días sin bañarse puede parecernos extraño, pero hubo épocas en las que meterse al agua no era una decisión tan sencilla. Durante siglos, el baño estuvo rodeado de creencias médicas, costumbres y advertencias que hoy pueden resultar desconcertantes. El agua podía limpiar, relajar e incluso curar, pero también podía convertirse, según las ideas médicas de la época, en una amenaza para la salud.
Una de las creencias más llamativas sostenía que el agua caliente abría los poros de la piel y dejaba al cuerpo expuesto a las enfermedades. Un estudio de la Universidad de Cambridge sobre la historia de la higiene documenta esta idea y señala que algunas personas llegaron a evitar los baños y optaban por limpiar la piel en seco y cambiarse de ropa con frecuencia.
La preocupación no surgía de la nada. Antes de conocer los microorganismos y la manera en que se transmitían muchas enfermedades, los médicos tenían otras explicaciones para lo que ocurría dentro del organismo. La medicina estaba influida por la teoría de los humores y por la idea de que la salud dependía del equilibrio entre diferentes cualidades del cuerpo. Por eso, algo tan cotidiano como permanecer demasiado tiempo en agua caliente podía interpretarse como una alteración de ese equilibrio.
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