Detienen a una mujer por presunta corrupción de menores en Chilpancingo
CHILPANCINGO, Gro., 25 de febrero de 2026.- El Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan informó que en el segundo día de actividades del colectivo Luciérnaga, familiares de personas desaparecidas ingresaron por primera vez a la comunidad me’phaa de Huixtlatzala, en el municipio de Zapotitlán Tablas, donde confirmaron el desplazamiento de 150 familias a causa de la violencia criminal.
El acceso a Huixtlatzala ocurrió el martes 24 de febrero. Uno de los principales obstáculos que enfrentaron las familias fue la advertencia de la Policía de Zapotitlán Tablas sobre balaceras y múltiples asesinatos en la zona.
De acuerdo con Tlachinollan, los policías municipales los recibieron y señalaron que “ni ellos subían a la comunidad, porque no es fácil entrar por cuestiones de seguridad”.
En la entrada del poblado, la caravana fue interceptada por presuntos policías comunitarios. Tras un intercambio de palabras entre familiares y habitantes, el comisario intervino y permitió el acceso.
Tlachinollan advirtió que Huixtlatzala permanece con calles y casas vacías, sin presencia de habitantes; además, hay varios carros desvalijados y uno con indicios de incineración.
A las familias buscadoras y a integrantes de la Comisión Estatal y de la Comisión Nacional de Búsqueda se les negó la posibilidad de llevar a cabo diligencias en el panteón comunitario, donde planeaban recorrer aproximadamente un kilómetro para inspeccionar el terreno.
La jornada en La Montaña continúa este miércoles en otro municipio de la región. Participan Tlachinollan, la Fiscalía General del Estado, la Comisión Nacional de Búsqueda, la Comisión Estatal de Búsqueda, una representante de la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Guerrero (CDHEG), así como la Guardia Nacional, el Ejército, la Policía Estatal y la Policía Ministerial.
Quadratín Guerrero ha documento que entre 2024 y 2025 en los límites de Atlixtac y Zapotitlán Tablas, ocurrieron diversos hechos violentos con saldos mortales que incluyen familias y líderes locales, como en marzo del año pasado, cuando asesinaron en una emboscada al coordinador del PT de Copanatoyac, Juvenal Peralta Calleja y a su familia en Laguna Membrilla.