CHILPANCINGO, Gro. 25 de noviembre de 2014.- El equipo de forenses argentinos identificó tres de los 30 cuerpos que fueron encontrados en las fosas de Pueblo Viejo, y confirmaron que ninguno pertenece a los normalistas desaparecidos desde el 26 de septiembre pasado en Iguala, Guerrero.

 

El EAAF participa en las pesquisas sobre la desaparición de los alumnos de la rural de Ayotzinapa a petición de los familiares y, mediante un comunicado, informó que estos restos, encontrados en la zona de Pueblo Viejo, pertenecen a “tres personas desaparecidas en Iguala en meses pasados”.

 

“Las familias de estas tres personas identificadas ya han sido informadas por el EAAF y por su representante legal, el Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos”, señaló.

 

Los expertos forenses continúan trabajando en el examen de los restos y la evidencia recogida en Pueblo Viejo, en la zona conocida como La Parota, así como en el Río San Juan y el basurero del municipio de Cocula.

 

El EAAF anunció los primeros resultados de pruebas genéticas realizadas a 24 de los 30 restos hallados en Pueblo Viejo, los cuales también mostraron que no hay parentesco biológico con los 43 desaparecidos. Aún faltan por identificar tres de los cuerpos encontrados en Pueblo Viejo y nueve más en La Parota o Cerro de Lomas de Zapatero, en Iguala.

 

Sobre los restos hallados en el basurero donde presuntamente fueron asesinados e incinerados los normalistas, el EAAF indicó que, entre el 13 y el 17 de noviembre fueron entregados al laboratorio de la Universidad de Medicina de Innsbruck (Austria).

 

Apenas el lunes pasado, el director en jefe de la Agencia de Investigación Criminal de la PGR, Tomás Zerón de Lucio informó que las nuevas fosas localizadas por la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), en la primera fosa no existen restos, mientras que en la segunda se ha encontrado una osamenta, hasta este momento.

 

Por ello, dijo, se han enviado peritos en materia de dactiloscopia, criminología y forenses, quienes fueron al lugar a sacar muestras; el tiempo de la muerte que se estima de esta osamenta es de más de un año, al tiempo de señalar que seguirán informando sobre los resultados.

 

El funcionario dijo que independientemente de los hechos acontecidos en Iguala, se ha atendido a la población y se han obtenido muestras genéticas de personas que se han acercado a la Procuraduría General de la República para localizar a sus familiares, no se ha dejado de trabajar en los nuevos eventos de las fosas que se han estado encontrando y de las cuales han ido informando.

 

Fuente original:

http://www.oem.com.mx/elmexicano/notas/n3618874.htm#sthash.XYNcTEsV.dpuf