La escuela frente al celular
Territorios vacíos entregados a la violencia en la región Pacífico Sur
Entre 2024 y 2025, más de 44 mil 695 personas fueron documentadas como víctimas de desplazamiento interno en México, de acuerdo con el monitoreo del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana: 28,900 en 2024 y 15,795 en 2025. La dimensión del fenómeno, sin embargo, podría ser considerablemente mayor, debido a que México continúa sin contar con un registro oficial único y actualizado de personas desplazadas internamente. La propia IBERO advierte que sus cifras pueden representar un subregistro.
El problema adquiere una dimensión particularmente crítica en la Región Pacífico Sur (RPS), tres de cuyos estados —Chiapas, Guerrero y Michoacán— aparecen de manera recurrente entre las entidades más afectadas. En 2024, Chiapas concentró 61.8 por ciento de los desplazamientos documentados a nivel nacional, mientras Michoacán y Guerrero también figuraron entre los estados con mayor incidencia.
La evidencia disponible permite sostener que el desplazamiento no constituye únicamente una consecuencia colateral de la inseguridad. En determinadas zonas de la RPS se está convirtiendo en un mecanismo mediante el cual grupos armados modifican el control territorial, expulsan población, debilitan estructuras comunitarias y amplían espacios de influencia económica y social.
El problema, por tanto, no termina cuando una familia abandona su comunidad. Ahí comienza una segunda crisis: la ausencia de condiciones para regresar, reconstruir su patrimonio o establecerse dignamente en otro lugar.
El desafío consiste en romper el ciclo que transforma la violencia territorial en expulsión poblacional y la expulsión en pérdida permanente de territorio y patrimonio.
La región enfrenta una combinación particularmente compleja: crimen organizado, conflictos territoriales históricos, debilidad institucional, pobreza, economías ilícitas, reclutamiento, extorsión, desastres naturales y ausencia de mecanismos integrales de protección.
El dato más preocupante no es solamente el número de personas que abandonan sus comunidades.
Es que cada desplazamiento puede representar simultáneamente una familia que pierde su patrimonio, una comunidad que pierde población, un territorio que pierde gobernabilidad y un Estado que pierde capacidad de garantizar el derecho de sus habitantes a permanecer en el lugar donde decidieron vivir.
Estimaciones de los desplazamientos por en la RPS (Periodo 2024-2026)
Chiapas. Se documentan más de 24,510 víctimas históricas y recientes según organizaciones civiles (como el Centro Frayba). En los últimos dos años la crisis escaló drásticamente en la zona fronteriza y de la sierra.
Municipios / Regiones con Mayor Impacto. Chicomuselo (donde huyó más del 26 por ciento de la población), Frontera Comalapa, Amatenango de la Frontera, Bejucal de Ocampo y Chenalhó.
Guerrero. Solo en 2024 el INEGI identificó 54 mil 300 personas viviendo en hogares afectados por desplazamiento (combinando violencia y desastres climáticos). Tan solo en episodios masivos de violencia de 2024, se reportaron cerca de mil 650 personas huyendo directamente.
Municipios / Regiones con Mayor Impacto. General Heliodoro Castillo (Tlacotepec, destacando Buenavista de los Hurtado y El Caracol), Chilapa (San Jerónimo Palantla), Teloloapan, Tecpan y Petatlán.
Michoacán. Se mantiene como uno de los estados con mayor expulsión continua del país. Monitoreos recientes de la IBERO lo ubican en el top 3 nacional en cantidad de casos generados por violencia criminal.
Municipios / Regiones con Mayor Impacto. Tumbiscatío, Tepalcatepec, Aguililla y zonas colindantes de la Tierra Caliente.
Oaxaca. Aunque registra cifras menores en comparación con los eventos masivos de Chiapas o Guerrero, figura en los registros nacionales por desplazamientos focalizados de carácter agrario y de violencia armada.
Municipios / Regiones con Mayor Impacto. Región Triqui (comunidades con conflictos históricos) y municipios colindantes con Guerrero.
Nadie abandona su hogar a menos que éste sea la boca de un tiburón, diría la abuela.
Referencias
ENVIPE. INEGI
Comunicación Social Ibero.