Saldos de los destapes
EL PACÍFICO SUR ANTE LA FRAGMENTACIÓN DEL CJNG
La Región Pacífico Sur enfrenta un periodo de alta volatilidad. La competencia por economías ilícitas —metanfetaminas en Michoacán, amapola en Guerrero, corredores energéticos en Oaxaca y frontera en Chiapas— convierte la muerte del líder del CJNG en un detonante de reacomodo violento más que en un evento de pacificación.
La confirmación en febrero de 2026 de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), representa un punto de inflexión en la arquitectura criminal del país, particularmente en la Región Pacífico Sur. Más que el colapso inmediato de la organización, el escenario más probable es una fase de fragmentación violenta, reacomodo de alianzas y disputa territorial intensificada.
El CJNG ha operado bajo un esquema de liderazgo altamente centralizado y vertical. La ausencia de un sucesor con legitimidad y capacidad operativa comparable genera tres riesgos simultáneos: Fragmentación de células regionales con autonomía de facto; ruptura de cadenas de mando en operaciones logísticas (producción, almacenamiento, trasiego) y Competencia interna por rentas criminales, particularmente en territorios de alto valor estratégico.
Este vacío incrementa la probabilidad de una “guerra de sucesión”, donde mandos regionales compitan por el control de rutas de cocaína, metanfetamina y precursores químicos, así como por mercados locales de narcomenudeo y economías ilícitas complementarias (extorsión, secuestro, huachicol).
Michoacán, cuna histórica del liderazgo del CJNG, se perfila como el principal foco de inestabilidad. La entidad combina zonas de producción como lo es Tierra Caliente; corredores logísticos hacia el Pacífico y presencia de múltiples actores armados locales.
La confrontación con estructuras como Cárteles Unidos y La Nueva Familia Michoacana (LNFM) podría escalar ante la percepción de debilitamiento del CJNG.
La célula de Los Blancos de Troya, vinculada al CJNG y liderada por César Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”, ha sido un instrumento clave en Tierra Caliente, Morelia y Tarímbaro, mediante esquemas de extorsión sistemática y homicidio selectivo. Su comportamiento tras la muerte del líder será un indicador temprano si mantiene cohesión, el CJNG podría preservar posiciones o si se autonomiza o cambia de alianza, se aceleraría la atomización criminal.
La estructura michoacana, caracterizada por alianzas volátiles (incluyendo enfrentamientos previos contra grupos como Los Viagras o el Cártel de Tepalcatepec), sugiere un escenario de recomposición rápida y altamente violenta.
Guerrero ya presenta un ecosistema criminal fragmentado, con cerca de una veintena de grupos disputando los 81 municipios. Es un nodo crítico por producción de amapola y marihuana; rutas hacia la costa del Pacífico; conexiones hacia el centro del país.
El debilitamiento del CJNG podría incentivar ofensivas locales para capturar territorios; incrementar homicidios y desapariciones en zonas serranas; Intensificar el control coercitivo sobre economías ilícitas paralelas (extorsión, cobro de piso, robo de vehículos).
Aquí, el factor multiplicador no es la caída del CJNG en sí, sino la disputa simultánea entre actores pequeños que buscan escalar posiciones.
En Oaxaca, la presencia del CJNG se ha articulado mediante células dedicadas al narcomenudeo, extorsión y robo de combustible, particularmente en el Istmo de Tehuantepec y la periferia de la capital.
La desarticulación en 2025 de la “Célula de El Tony” y en 2026 de la célula del Mercado de Abastos debilitó parcialmente la estructura local; sin embargo, la muerte de “El Mencho” puede generar intentos de reconstitución autónoma de remanentes; mayor infiltración de actores locales como el llamado Cártel del Despojo y violencia focalizada en zonas urbanas estratégicas y corredores energéticos del Istmo.
Chiapas es un punto geoestratégico por su frontera sur y su conexión con rutas marítimas del Pacífico. El CJNG ha disputado territorio frente al Cártel de Sinaloa mediante células locales, como la vinculada a Héctor “N”, alias “El Coreano”.
Un debilitamiento temporal del CJNG puede abrir ventanas de oportunidad para avances del Cártel de Sinaloa en la franja fronteriza, control más agresivo de rutas de migrantes; incremento de enfrentamientos en regiones como la Sierra y el Valle Zoque.
En Chiapas, la violencia podría adquirir un carácter mixto: criminal y de control social sobre flujos migratorios.
La codicia siempre despierta a la malicia, diría la abuela.
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Referencias
Reportes del secretario ejecutivo de seguridad pública.