Capoteando la crisis

El domingo el presidente Andrés Manuel López Obrador dio su informe de lo cumplido y sus promesas para el próximo periodo. Pero la expectativa estuvo centrada en dos aspectos claves: la crisis sanitaria y la que se avecina en la economía.

Al hacer referencia al tema del Covid 19, López Obrador mencionó que se previno esto desde hace tres meses, y se invirtió en la construcción de 72 hospitales y centros de salud, el impulso del Insabi, invirtiendo 40 mil millones de pesos adicionales para el sector salud, y con mil 399 camas de terapia intensiva.

En contraparte han surgido denuncias por los trabajadores del sector salud ante la falta de insumos en los hospitales, incluso antes de la pandemia denunciaban el desabasto, llevando al personal médico y de enfermería a utilizar bolsas de plástico para cubrirse por la falta de material especializado.

El presupuesto invertido en salud es casi la mitad de lo invertido en la Guardia Nacional el año pasado (70 mil millones de pesos). Esto sumado a la inversión de 5 mil millones de pesos invertidos en el nuevo plan DNIII, como una respuesta de reforzamiento de la marina y la Guardia Nacional, ante un problema de salud como el Covid 19. Anunció la contratación de 31 mil elementos (más de los que ya había) para el Ejército, la Marina y la Guardia Nacional.

El mandatario afirmó que México es, después de la India, el país con menos infectados, y el tercero con menos muertes con respecto a la población. La guerra mediática, más por cuestiones políticas que por un enfoque de salud señala la existencia muertes de personas por “neumonía atípica” u otras afecciones respiratorias, que no cuentan en las cifras de muertos por el Covid 19, pues no fueron diagnosticados a tiempo.

Hace pocos días, el país transitó a la Fase 2. La Organización Mundial de la Salud lo anunció primero, y el gobierno mexicano lo declaró posteriormente, llevando adelante una serie de acciones que descansan fundamentalmente en el distanciamiento social y el aislamiento voluntario hasta el 19 de abril. Recientemente, el viernes 27, anunció medidas más drásticas pero sin llegar a ser la de carácter extremo enarboladas por algunos, como si México se pudiera comparar con la economía y la estructura política de otros países, sin embargo sí se planteó la posibilidad de la intervención en los hospitales privados.

Anunció que se contratarán de manera adicional 45 mil médicos y enfermeras por los siguientes nueve meses. Además, se va a convocar y reclutar a 31 mil elementos que van a pasar a formar parte del Ejercito de la Marina Nacional y de la Guardia Nacional.

En el terreno de la economía, el mandatario enfatizó que no se crearán ni se subirán impuestos, como tampoco se incurrirá en endeudamiento para salir de esta emergencia sanitaria que ha afectado a todo el mundo. No anunció ningún nuevo estímulo ni incentivo fiscal.

Se comprometió a que se devolverá con prontitud el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a los contribuyentes, tal como lo solicitaron los representantes del sector empresarial.

Una de las principales medidas que anunció López Obrador fue precisamente que no se subirán los precios de la gasolina y de los combustibles, a pesar de que los precios del crudo han bajado de manera significativa y que ello podría servir para aumentar más el IEPS que se cobra en los combustibles.

En contraparte, la moneda nacional ha experimentado una serie de altas y bajas en las últimas semanas. La caída de la moneda mexicana se debe principalmente a factores que están ocurriendo fuera del país: un aumento exponencial del subempleo, pues las consecuencias económicas del brote del virus se traducen en reducciones de las horas de trabajo y los salarios.

Desde el inicio de marzo y hasta el fin del mes, la moneda mexicana pasó de 19.62 unidades por dólar a 24.49, como consecuencia del pánico desatado por el coronavirus, el receso de actividades no esenciales y una baja en los precios del petróleo. Lo anterior representa una pérdida acumulada frente al dólar de 19.3 por ciento.

El pasado viernes 20 de marzo, el dólar registró un precio histórico al cotizarse en más de 25 pesos por unidad.

El llamado “Error de diciembre” en 1994 es el único periodo en la historia reciente, cuando la moneda mexicana se desplomó 32.2 por ciento, ya que el mercado cambiario estuvo sujeto a diversas presiones.

Esta semana, el gobierno federal dará a conocer finalmente el Programa de Infraestructura en materia energética cuya publicación se ha postergado desde diciembre pasado, e incluirá proyectos por alrededor de 339 mil millones de pesos mediante inversión pública y privada.

El escenario es complicado y se requiere la toma de decisiones firmes y claras.

Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones drásticas son las más seguras diría la abuela