¡Pobre voto!

Un tema frecuente en los candidatos presidenciales o locales, es la reducción de la pobreza. Lejos de disminuir, el fenómeno social se incrementa. Da la impresión de que más que querer erradicarla, los políticos se valen de ella para seguir “despertando” cada cierto tiempo la ilusión de quiénes serán sus próximos electores.

Ninguno de los modelos económicos que se proponen en la elección, lograron mejorar, ni siquiera mantener, las condiciones de vida de los trabajadores y sus familias.

Las cifras que ofrece el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social  (Coneval) son contundentes.

La pobreza continúa afectando a más de 53 millones de mexicanos.

Entre 2014 y 2016, la cifra de mexicanos pobres aumentó en seis entidades.

Quienes sostienen que el modelo de gobierno más responsable es el neoliberalismo solo han movido segmentos poblaciones entre las líneas artificiales que se han creado para medir la pobreza: pobreza, pobreza extrema y carencia alimentaria más carencia de ingresos.

La realidad es que los 53 millones de mexicanos en pobreza tienen que vivir con menos de dos mil 701 pesos en áreas urbanas y por debajo de los mil 747 pesos en zonas rurales. Aparte de no poder satisfacer necesidades alimentarias y otras como transporte, educación o vestido.

Sin embargo, los 53 millones de mexicanos pobres no son los más vulnerables. Los datos tienen el registro de nueve millones 375 mil habitantes que viven una situación tan precaria que están en la categoría de pobreza extrema. Su ingreso es tan bajo que incluso “si lo dedicaran por completo a comprar alimentos, no podrían adquirir los nutrientes necesarios para una vida sana”

La región sur del país la pobreza se manifiesta así:

Chiapas. El 76.2 por ciento de su población, es decir cuatro millones de personas.

Guerrero tiene dos millones 300 mil personas, 65.2 por ciento de su población

Michoacán: Casi el 60 por ciento de su población son pobres y son dos millones 800 mil personas bajo esa condición

Oaxaca tiene un 67 por ciento, es decir dos millones 700 mil personas.

La región tiene en condiciones de pobreza a 11 millones 800 mil personas.

Todos los gobiernos de la región, independientemente de sus siglas partidistas, hablan de que superaron la condición de pobreza en una buena proporción.

La verdad es que solo se movieron dentro de esa línea tenue de pobreza extrema a pobreza en general y de carencia alimentaria y de ingresos a pobreza extrema.

En los últimos 18 años, la votación de los 10 municipios más pobres del país ha favorecido al Partido Revolucionario Institucional (PRI): el 44 por ciento de quienes han gobernado esos ayuntamientos ha emanado del partido tricolor.

En dichos municipios, se concentra el 9.9% de la pobreza nacional, es decir, los habitan 5 millones 297 mil 815 de los 53.4 millones de pobres que hay en toda República Mexicana. En conjunto suman una población de 13 millones 804 mil 637 personas y el 38.3 por ciento vive en la pobreza.

Datos del Instituto Nacional Electoral (INE) muestran que su promedio de participación es de 59.1 por ciento.

El 50.3 por ciento de la población en pobreza es el objetivo de todos los partidos políticos que gobiernan algún estado y en la elección anterior (la federal 2015), la cotización del voto promedio fue de 5 mil pesos. Ese factor podría explicar los niveles de participación.

Los candidatos han dicho que en esta elección está en juego el modelo económico de desarrollo. Entonces la competencia es entre neoliberalismo y populismo y los dos, han sido fábrica de pobres. Los dos traen promesas reiteradas de acabar con ella y en ningún momento han podido.

En tiempo de elección, prometer no empobrece pero ayuda a ganarla diría la abuela.