
Teléfono rojo
Las andanzas de la muerte
Durante el periodo 2019-2021, la muerte ha tomado otras dimensiones en México a partir de sus causas. Violencia y coronavirus compiten fuertemente contra otras morbilidades que son causa de perdida de la vida.
Con la pandemia de coronavirus de por medio, en los primeros 9 meses de 2020 México superó el número de fallecidos para un año en toda su historia, al registrar 753 mil muertes, de acuerdo con datos oficiales y la tercera ola arrojó un número mayor al acumulado de los doce meses del 2020.
Las autoridades sanitarias reconocieron que, con base en las actas de defunción, la pandemia rondaría los 400 mil muertos en el país y estiman que México acumula en realidad 3 millones 741 mil 696 de contagios. De esta cifra, 84 mil 785 fueron casos activos, que presentaron síntomas durante los últimos 14 días y que suponen el 2,3 por ciento.
Aun con el confinamiento derivado de la pandemia de COVID-19, México mantuvo en 2020 la misma tasa de homicidios de los dos años previos, con 29 asesinatos por cada 100,000 habitantes, máximo que se alcanzó en 2018
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en 2020 se registraron 36 mil 579 homicidios dolosos, solo 82 homicidios menos que en 2019, cuando se reportó un total de 36 mil 661 homicidios.
La Región Pacífico Sur observa un panorama similar aunque con otros matices. Covid 19 y violencia dominan las estadísticas de muerte.
En el caso de Chiapas, hay una incongruencia que la población de Chiapas no puede creer. La interrogante es cómo siendo el estado número uno en el más reciente ranking de pobreza del Coneval (2018), también son el que tiene menor cantidad de contagios y muertes por coronavirus en el país, si justamente para abolir esa pobreza, la población no ha parado de salir a las calles para generar ingresos.
El análisis de los datos de la incidencia delictiva en Chiapas y sus municipios en el primer semestre de 2021, da un panorama de los retos que en materia de seguridad se vienen para las administraciones federales y estatales, y las administraciones municipales.
El delito que más preocupa por su crecimiento e implicaciones es el de feminicidio, aumentó en un 97.75 por ciento en comparación del año pasado, de 0.49 Carpetas de Investigación (CI) por cada 100 mil mujeres en el primer semestre de 2020 a 0.97 CI en los primeros seis meses del presente año.
En Guerrero, durante el mismo periodo, se observó que la incidencia delictiva fue a la baja, sin embargo, aumentaron los casos de COVID-19 por lo que retrocedió el semáforo epidemiológico al pasar de color verde a amarillo en ese momento y llegó a estar muy cerca del rojo.
Delitos como trata de personas, extorsiones, secuestro, disminuyeron a diferencia del narcomenudeo y violencia intrafamiliar que van a la alza.
La mayor incidencia delictiva se localiza en los municipios de Acapulco, Chilpancingo, Iguala. Zihuatanejo, Tlapa, Chilapa, Ayutla, entre otros.
De la atención que se brinda a 50 municipios prioritarios por sus niveles de violencia, Guerrero tiene dos, Acapulco e Iguala.
Michoacán es la quinta entidad, de 6, que registró mayor incidencia de homicidios en el país Con 1,280 homicidios dolosos durante el primer trimestre de 2021.
En total, durante los primeros seis meses del año, 16 mil 937 personas fueron asesinadas de manera dolosa; sin embargo, este delito se ha contenido y de enero a junio de 2021 disminuyó 3.5 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.
La pandemia de Covid-19 que se instaló en territorio oaxaqueño desde hace año y medio, ha cobrado más de 5 mil 100 víctimas mortales, según datos oficiales de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), y también ha dejado como consecuencia la acumulación de cuerpos de personas sin identificar
Oaxaca se encuentra por debajo de la media nacional en el rango de homicidios dolosos, de acuerdo con los datos brindados por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSyPC),
De acuerdo a la comparativa de la institución, por cada 100 mil habitantes -en los periodos comprendidos de enero a septiembre 2019 y 2020, respectivamente- la entidad oaxaqueña registró una disminución del 17.3 por ciento en la incidencia de este delito de alto impacto.
La realidad que viven miles de familias en la RPS, donde personas enferman y fallecen, o sufren agresiones físicas es invisibilizada.
La estrategia de atención a la pandemia en la RPS no escapa de los tiempos y jugadas políticas. En tiempos de coronavirus, la vida de las personas se colocan sin pudor, como piezas de ajedrez.
Cuando la vida se interrumpe por una enfermedad no controlada o la violencia, ¿cuántas muertes más serán necesarias para darnos cuenta de que ya han sido demasiadas? Diría la abuela.
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Fuente
Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública.
Secretaría de Salud
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI)
Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL)