
Hoja verde
La pobreza en el informe
El 1 de septiembre se realizó el Cuarto Informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), un aspecto que debe verse es lo referente al desarrollo social, considerando que la Región Pacífico Sur constituye la franja de la pobreza más extrema en el país.
El eje del discurso presidencial en lo que al desarrollo social se refiere fue achicar la brecha entre los más ricos y los más pobres.
Uno de los logros que ayudó a alcanzar esa reducción fue el aumento del salario mínimo, una política específicamente pensada para los que menos tienen. “
Los más pobres fueron los únicos que vieron crecer sus ingresos”, ha asegurado. Ante la falta de crecimiento económico, López Obrador apuntaló la idea de que lo que deben hacer los funcionarios en México es aplicar el ejemplo de Benito Juárez y vivir “en la justa medianía”.
“Lo fundamental no es cuantitativo, sino cualitativo”, dijo, “el crecimiento económico y los incrementos en la productividad y competitividad no tienen sentido como objetivos en sí mismos, sino como medios para lograr el bienestar de la población”.
En ese sentido fue categórico al señalar que “no basta el crecimiento económico, sino que es indispensable el bienestar del pueblo”, y desdeñó “la obsesión tecnocrática de medirlo todo en función de indicadores de crecimiento que no necesariamente reflejan las realidades sociales”. “El fin último de un estado es crear las condiciones para que la gente pueda vivir feliz”, comentó.
Y argumentó que de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, levantada por el INEGI, de agosto a noviembre de 2020, en plena pandemia, mientras que en 2018 los más ricos ganaban en promedio 18 veces más que los pobres, en 2020 la desigualdad se redujo a 16 veces. Asimismo, en ese periodo, los más pobres fueron los únicos que vieron crecer sus ingresos, en 1.3 por ciento”.
Es importante tener claridad de la diferencia entre crecimiento y desarrollo económico. El primero se refiere a un aumento en el ingreso nacional real en relación con producción nacional.
Desarrollo económico, en cambio, mejora en la calidad de vida y el nivel de vida.
El crecimiento es el principal objetivo económico de muchas naciones. Mide el aumento en el PIB real (producción real). Básicamente el volumen total de bienes y servicios producidos en una economía. Mide en un contexto más restringido utilizando solo el PIB.
El desarrollo económico es el avance de la riqueza económica de un país, dirigido al bienestar general de los ciudadanos, el cual se puede lograr mejorando la calidad de vida, medida por la esperanza de vida, la alfabetización, el producto interno bruto (PIB).
Sin embargo una es la voluntad y otra realidad. A pesar de la narrativa del actual gobierno de “primero los pobres”, el rezago en la Región Pacífico Sur del país se ha agravado, ya que los indicadores sociales muestran un claro retroceso.
Durante esta administración federal la pobreza laboral extrema aumentó 11 por ciento con la pandemia; en el primer trimestre del 2022, la pobreza en esos estados apenas ha disminuido 2.5 por ciento mientras que en la zona metropolitana de la Ciudad de México la disminución fue de 7.8.
Las políticas públicas emprendidas por el gobierno federal y la capacidad de respuesta de los gobiernos estatales no han abonado para mejorar las condiciones de vida de la población.
Aquí los daos resultan tan contundentes como los emitidos en el cuarto informe de gobierno. Por ejemplo.
Siete de cada diez personas que viven en el sur no cuentan con un ingreso suficiente para adquirir la canasta básica para una familia de dos personas.
81 de cada 100 personas que nacen en el sur por debajo de la línea de pobreza permanecen pobres el resto de su vida.
La RPS del país muestra la proporción más grande de hogares con inseguridad alimentaria moderada y severa (27.6 por ciento), en comparación con el promedio nacional (20.6).
El 76 de cada 100 trabajadores no gozan del derecho a la salud y el sector privado, nacional y extranjero, invierte cada vez menos en construcción, -47.2 por ciento en los últimos dos años, caída de casi el doble que a nivel nacional.
Uno de los desafíos a los que se enfrenta el sur del país deriva del número de años promedio de escolaridad que las personas alcanzan a lo largo de su vida.
Según el Censo de Población y Vivienda (INEGI 2020), la región sur presenta menor escolaridad (9.2 años promedio) que el promedio nacional (9.7 años promedio), elemento que limita sus opciones de trabajo e ingreso futuro.
El abandono escolar en todas las entidades federativas de la RPS registra tasas de abandono por encima de la media nacional (11.3 por ciento), en las que el número de becas ha sido insuficiente para frenar la deserción escolar.
En suma la RPS presenta una aberrante disparidad con el resto del país y corregirlo se mantiene como una asignatura pendiente.
Cuando no se puede ayudar a los miles de pobres, no se puede salvar a los ricos, diría la abuela.