La causa de las etnias

La conmemoración del día internacional de los pueblos indígenas obliga a recapitular sobre las políticas que se han  instrumentado hacia ellos, y las que podrían desarrollarse en el gobierno que aspira a hacer la cuarta transformación del país.

Un hecho categórico es que desde la consumación de la independencia, la atención hacia los pueblos indígenas, tuvo como punto de partida la exclusión. Este trató se agravó con la visión neoliberal cuyo móvil oculto es la apropiación de los recursos primarios (agua, sol, aire) y el despojo territorial con sus bondades naturales.

El neoliberalismo dice promover la multicultura cuando en realidad propicia la aculturización de los pueblos. Se les  roba su saber, su historia y se desdibuja la identidad.

Las políticas nacionales se diseñaron como un todo absoluto y no como un  todo integrado de partes. Se separó a los productores indígenas y campesinos de sus medios de producción. No se consideró la trayectoria de una organización étnico-política.

En un contexto de tensiones de poder surgen también, disfrazados de líderes progresistas, quienes buscan la rentabilidad política y económica con la supuesta defensa de  estos pueblos y lejos de construir una cultura comunal, engendran resentimientos y odios a partir de una creencia mítica de que la propiedad de los recursos naturales recae sobre los pueblos y las personas cuando en el planteamiento original de la comunidad, los bienes terrenales no tienen  propiedad, tienen guardianes, encargados de su preservación pero sin ostentar la propiedad.

Otro aspecto es que no se les integra al proyecto de país sino que terminan siendo engullidos por el modelo nacional. Los apoyos están supeditados a la aceptación modelos ajenos a sus usos y costumbres.

Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México, aseguró que el país tiene una deuda con sus pueblos originarios y que en vez de impulsar el desarrollo en sus comunidades, se les ha dejado atrás.

“Hay, ya lo dije, 60 millones de pobres de México; pero entre los pobres, los más olvidados son los indígenas del país”, expresó el futuro jefe del Ejecutivo.

Con la creación de la Coordinación de Asuntos Indígenas, el próximo gobierno buscará visibilizar y reconocer a los pueblos indígenas, elaborará planes de desarrollo integral, incentivos y ayudas económicas para activar su desarrollo y atenderá los acuerdos de San Andrés, pues aunque se firmaron desde 1996, a la fecha no se han cumplido. Por lo pronto solo son enunciados y están por verse los contenidos de las políticas públicas que habrán de implementarse para enmendar una situación de oprobio y desigualdad.

La Organización de la Naciones Unidas (ONU) estima que existen alrededor de 370 millones de indígenas en el mundo. En México, hay al menos 68 pueblos indígenas u originarios y el 40.3 por ciento de la población indígena ha sido discriminada debido a su condición de persona indígena,

En los municipios indígenas de Guerrero ocho de cada diez indígenas viven en situación de pobreza alarmante, lo que refleja que los esfuerzos del gobierno federal han sido insuficientes para abatir la pobreza indígena y la desigualdad social en el país,

De acuerdo al más reciente estudio de CONEVAL, en el 2010 se estima la población indígena de Guerrero en 635,620 ciudadanos, que representa el 18 por ciento de la población estatal. La población hablante de alguna lengua indígena es de aproximadamente 475 mil 99 personas de 5 años y más, que representan 14 puntos porcentuales de los guerrerenses, cuya configuración étnica es de: 36 nahuas, 29.3 mixtecos, 25 tlapanecos, y 10 amuzgos Todo en términos porcentuales.

El mejor profeta del futuro es el pasado diría la abuela.