
Propuestas y soluciones
Menos pobres pero carentes
Las Estimaciones de la Medición De Pobreza 2022, según los datos que dio a conocer Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), dan cuenta de que pese a la reducción de las personas en situación de pobreza, por el contrario, las carencias sociales se incrementaron. El porcentaje de la población con carencias sociales se incrementó en, al menos, 3 por ciento entre 2018 y 2022, ello al pasar de 25 millones de personas a 32.1 millones, respectivamente.
Mientras que en 2018, cerca del 16.2 por ciento de la población no contaba con este servicio, para 2022 la cifra se elevó hasta 39.1 por ciento de los mexicanos, es decir, actualmente 50.4 millones de personas no tienen acceso a la salud.
La Región Pacífico Sur, continúa siendo la más azotada en términos socioeconómicos. Su ingreso al mes es menor de los 2 mil 86 pesos para zonas urbanas y de mil 600 para zonas rurales.
Además de que presenta al menos tres carencias sociales: derecho a la educación, salud, seguridad social, vivienda y alimentación.
Tres de la cuatro entidades que integran la Región Pacífico Sur tienen el mayor porcentaje de la población en situación de pobreza en 2022: Chiapas con 67.4 por ciento, Guerrero con 60.4, y Oaxaca con 58.4. Pero El porcentaje de pobreza en Michoacán es 4.1 puntos porcentuales mayor que el porcentaje nacional (41.9 por ciento).
El porcentaje de población vulnerable por carencias sociales en Chiapas es de 15 por ciento, es decir, 822 mil personas, aproximadamente, presentaron al menos una carencia.
La entidad ocupa el primer lugar nacional de pobreza en al menos una década. En este periodo los diferentes gobiernos estatales no lograron reducir el indicador ni siquiera 1 punto porcentual. En la entidad alrededor de ocho de cada 10 habitantes (76.4 por ciento) son pobres.
Además es la entidad que presenta mayor población en situación de pobreza extrema multidimensional y por ingresos. En Chiapas hay casi el mismo número de pobres moderados que de pobres extremos, al contrario a la tendencia nacional.
El estancamiento de la economía y la carencia de infraestructura de servicios generan catástrofes sociales.
En Guerrero, tres de cada diez personas carecen de acceso a la salud; todavía mueren por enfermedades básicas como malestares estomacales, porque no hay clínicas, hospitales, medicamentos y médicos suficientes. La calidad de sus viviendas no es óptima para albergar vidas, pues 56.3 por ciento carecen de servicios básicos como electricidad, drenaje y agua potable.
Si se vive mal y no se tiene garantizada la comida, no se puede pensar en educación y tampoco se puede hablar de educación porque no hay infraestructura suficiente para ello; es decir, no hay escuelas ni maestros suficientes. Esto se refleja en que 26.6 por ciento presenta rezago educativo, un mal que debería estar erradicado en pleno siglo XXI.
La economía guerrerense está estancada, en cuatro años (2016 a 2020) apenas creció 0.3 fracciones de punto anualmente. Una economía paralizada crea las condiciones perfectas para que las personas no tengan empleo, lo que se refleja en que siete de cada 10 laboran en la informalidad.
La población en pobreza en Michoacán pasó del 54.2 por ciento al 41.7 por ciento entre 2016 y 2022, el brinco más importante registrado desde que se lleva a cabo el cálculo; es decir, este sector en vulnerabilidad se redujo de 2 millones 429 mil 200de personas en 2016 a 2 millones063 mil en la última medición.
En la pobreza extrema, el porcentaje de población impactada se redujo del 8.3 al 7.5 por ciento, o lo que es lo mismo: de 372 mil600 a 372 mil michoacanos pero el 78.1 por ciento de los michoacanos padece al menos una carencia social, en tanto que el 35.6por ciento sufre por tres o más carencias.
En cuanto a otras carencias sociales, la falta acceso a seguridad social decreció entre 2016 y2022, del 69.9 al 62.8 por ciento dela población. Esta problemática viene aparejada con que buena parte de la economía y las empresas en Michoacán trabajan dentro de la informalidad, lo que deja en indefensión a casi dos terceras partes de los ciudadanos.
En la carencia por calidad y espacios de la vivienda, la contracción es del 14.8 al 10.3 por ciento de los michoacanos, en tanto que la carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda bajó de24.5 a 21.8 por ciento.
La población con falta de una alimentación nutritiva y de calidad, la carencia social se contrajo de 27.8 a 23 por ciento entre 2016 y 2022.
Aunque el número de personas en pobreza disminuyó 3.3 por ciento en Oaxaca respecto al 2020, sin embargo se encuentra en la posición número 3 del índice negativo de desarrollo nacional.
Para el año 2020, un total de 2 millones 569 mil personas se encontraban en situación de pobreza (61.7 por ciento de la población) y 860 mil personas se encontraban en situación de pobreza extrema (20.6 de la población).
Debido a esto, gran parte de la población en Oaxaca padece al menos una carencia, un total de 3 millones 42 mil personas no tienen acceso a la seguridad social, 2 millones 237 mil personas no tienen acceso a los servicios básicos en la vivienda, un millón 538 mil no tiene acceso a los servicios básicos de salud y un millón 386 mil personas no tienen acceso a una alimentación nutritiva y de calidad.
Al pobre poco bien le socorre, diría la abuela.