
Propuestas y soluciones
Una región muy vulnerable
El paso del huracán Otis, obstaculizó el tránsito por los caminos del sur pero ya estamos de nueva cuenta en el sendero.
Ese fenómeno meteorológico nos recuerda que la Región Pacífico Sur es altamente vulnerable y se requiere un cambio radical tanto en las políticas de Protección Civil como como en las condiciones en que se desarrollan los asentamientos humanos y la relación que los núcleos poblacionales sostienen con el medio ambiente.
Los fenómenos son naturales, se convierten en tragedia cuando existe la intervención del humano.
En los últimos 20 años, en la RPS se han manifestado temblores, lluvias torrenciales y huracanes cuyo costo ha sido en términos monetarios y de vidas humanas. En cada caso era necesario replantear los criterios de asentamiento humanos y los protocolos de protección civil y siempre fueron postergados.
De 1999 al 2022, Chiapas ha tenido 87 declaratorias de desastres naturales de las cuales 60 fueron por fenómenos hidrometeorológicos que acabaron con caminos, escuelas, viviendas, hospitales y localidades asentadas en zona de riesgo.
En 2005, Chiapas fue azotado por el huracán Stan que dejó afectadas 800 localidades en 41 municipios de las regiones de la Sierra y Soconusco siendo damnificadas 510 mil personas en 499 comunidades la mayor parte de ella de alta marginación. 95 ríos se desbordaron provocando además inundaciones en 34 mil kilómetros cuadrados.
Un deslave en Juan Grijalva, municipio de Ostuacán se registró en 2007. El saldo fue de 34 comunidades afectadas, 6 mil 500 personas evacuadas y 25 desaparecidos.
En 2010, la depresión tropical Matthew afectó a 555 localidades en 95 municipios siendo 13 mil 905 personas evacuadas a 37 refugios temporales.
El 29 de mayo del 2013 el huracán Barbara azotó con vientos de 20 kilómetros por hora con lluvias de 56 mm en 12 municipios. 57 mil 600 personas fueron damnificadas, se declaró la emergencia en 12 municipios, principalmente en Tonalá y Pijijiapan.
Siete años después, la tormenta Eta y el frente frío 11dejaron 54 mil damnificados.
Guerrero, se encuentra entre los 17 estados costeros que concentran el 48% de las pérdidas por siniestros derivados de riesgos hidrometeorológicos. los siniestros que registran mayores pérdidas se derivan ciclones tropicales con 41 puntos porcentuales, inundaciones 22, daños por lluvia 19, granizo un 9 y otros 9 puntos.
los giros de negocios que más han sido perjudicados por este tipo de desastres naturales, se registran las oficinas en un 24.3 por ciento, fábricas con el 21, hoteles 11.6 y almacenes con el 9.9, todo lo anterior hasta antes del Otis y se trata de la estimación en los últimos 20 años.
en las zonas costeras la industria más afectada suele ser la hotelera, la que recibe el mayor impacto de este tipo de siniestros.
Los huracanes Pauline, Ingrid y Manuel y actualmente Otis, son los más significativos durante el periodo señalado. Además, se han registrados se han registrado temblores y terremotos.
Pauline afectó a la ciudad de Acapulco con fuertes inundaciones en la parte baja de la misma, incomunicó a la ciudad tanto por vía terrestre como aérea, el saldo oficial fue 400 muertos.
La interacción de Ingrid y Manuel inundó la zona diamante de la ciudad, considerada como la reserva territorial con vocación turística para el siglo XXI.
Michoacán ha sido en el territorio en que los huracanes han desatado su furia en los últimos 20 años como es el caso de Beatriz en julio 2023 con daños en los municipios de Lázaro Cárdenas y Aquila pero a lo largo de su historia ha habido 185 desastres siendo el más significativo el surgimiento del volcán Paricutín el 20 de febrero de 1943 que enterró a los poblados de Paricutín y San Juan Parangaricutiro, la actividad se prolongó por 9 años.
Oaxaca también ha sido epicentro de los desastres a consecuencia de huracanes, tormentas tropicales, terremotos y sequías.
En 1997 la entidad también fue afectada por el huracán Pauline con 50 municipios dañados en los que se registraron 110 muertos.
El 30 de septiembre de 1999 se registró un sismo de 7.4 grados con un saldo de 46 muertos y 45 mil viviendas afectadas.
Pero en 2017 se vivió una sequía extrema con severos daños en la agricultura y dos terremotos uno de 8.1 grado y el segundo de 7.1 además de un temblor de 6.4 grados.
Por si no bastara, tres tormentas tropicales causaron desbordes de ríos y dejaron 110 muertos.