Media Luna enrojecida

Desde que durante su periodo de mando José Francisco Ruiz Massieu se propuso impulsar la actividad minera como detonante del desarrollo, se tejieron expectativas que a la fecha no se han alcanzado. La inversión en la extracción de minerales es un factor de inestabilidad.

La serie de conflictos ocurrida en los dos últimos años en la minera Media Luna, operada por el consorcio canadiense Torex Gold Resources, constituye una muestra.

Desde que el 3 de noviembre los trabajadores iniciaron el paro laboral y toma de las instalaciones de la empresa canadiense para exigir el cambio de titularidad de su contrato colectivo de trabajo de la CTM al Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSSRM) se atisbaron signos de violencia.

En los más de sesenta días de paro van tres muertos. Aun y cuando se acepte que no eran trabajadores de la firma canadiense, los crímenes ocurrieron en el contexto del conflicto.

Lo ocurrido el 24 de enero cuando efectivos del Ejército mexicano debieron ingresar a las instalaciones de la minera Media Luna para liberar a ocho trabajadores que fueron retenidos por pobladores que exigen la reapertura de la mina prende foco ámbar en el conflicto.

El clúster minero se encuentra afectado por problemas de afectaciones al medio ambiente y la salud de los habitantes, por un marco legal en cuanto a relaciones laborales y tributarias; por un entorno social que día a día es más conflictivo: inseguridad, demandas de grupos políticos y sociales y relaciones de mercado: precios de los metales y competencia.

En ese un torbellino los inversionistas canadienses deberá tomar decisiones con un factor que puede ser determinante: la ambición de la riqueza que se puede extraer de las tierras guerrerenses.

La empresa canadiense ha amagado con retirar su inversión si las autoridades no logran que las labores se reanuden, pero en realidad la empresa está atropellando derechos laborales.

En diciembre de manera unilateral decidió dejar de pagar a un grupo de trabajadores sin cumplir el trámite de rigor. El 1 de enero de este año Media Luna canceló sus prestaciones de seguro médico y de vida para todos los empleados y las autoridades laborales aceptaron la suspensión colectiva de los trabajadores.

Las reformas recientes a la ley minera modificaron algunas de las facilidades que les otorgó a los capitales extranjeros la ley de 1994. La presión estaría buscando recuperar los privilegios de entonces.

La posibilidad del retiro de la inversión también implicaría una pérdida de ingresos que la firma canadiense no puede darse el lujo de desapreciar.

Guerrero es el quinto lugar en producción nacional de oro. Su dinámica minera se concentra en los municipios de Teloloapan, Arcelia, Cocula y Eduardo Neri, con un potencial de inversión de más de 2 mil millones de dólares para los próximos seis años. El primer paso para desarrollarlos es el Tecnopolo en Iguala, sede del clúster minero del estado, debido a que es el centro de logística de la región.

El Cinturón de Oro de Guerrero llamó la atención de empresas mineras de Canadá, lo que permitió, con el apoyo de la Secretaría de Economía, la firma de un memorándum de entendimiento con la Asociación de Servicios y Suministros y Servicios Mineros del Área de Sudbury (SAMSSA, por su sigla en inglés) y ubica a Guerrero como el principal estado con potencial geológico en los próximos 15 años.

Acero y oro constituyen los metales más demandados por las firmas mineras y el metal amarillo es el principal atractivo de Guerrero. Para 2018, el pronóstico del precio de la onza de oro por trimestres es de mil 315 dólares para el primero, mil 291 el segundo, mil 324 el tercero y mil 281 el cuarto, para una media de 2018 de 1.303 dólares la onza.

Con un fuerte posicionamiento producto de las tensiones geopolíticas globales, más particularmente la situación en Siria y en la península coreana, el oro se estaría catapultando los precios del metal.

Además México retiene más de 360 millones de dólares en devoluciones de impuestos a seis mineras canadienses, incluyendo 230 mdd a Goldcorp, situación que desde el gobierno de Justin Trudeau se considera que afecta la capacidad de inversión en operaciones y resulta difícil para estas compañías.

Así las cosas, la firma canadiense apostaría por lograr nuevas posiciones de privilegio y seguiría amagando con el retiro su inversión.

 

*Manuel Nava es periodista desde 1975. Ha trabajado en medios como El Día, Radio Educación y Once Tv. En Acapulco coordinó las páginas de Economía de los diarios Revolución, Novedades y Sol de Acapulco. Fue coordinador en Guerrero de la edición regional de El Financiero. Fue director general de Comunicación Social en el ayuntamiento de Acapulco (1999-2002) y en el gobierno del estado (2006-2011), así como subdirector de Vinculación con Medios de Provincia en Sedesol (2012-2015). Con esta interesante entrega, Quadratín Guerrero le da la bienvenida como columnista.