CHILPANCINGO, Gro., 05 de abril de 2015.- Las policías en municipios de La Montaña de Guerrero saben que el principal problema que enfrentan es el tráfico de drogas, pero reconocen que su preparación no alcanza ni para combatir el robo de autos. Tienen claro que ser policía municipal significa tener condiciones laborales precarias, equipo insuficiente y lidiar con la corrupción y tráfico de influencias en los ministerios públicos.

 

Además de ser vulnerables, también son utilizados políticamente porque los cuerpos policiales se renuevan cada tres años, con nuevo director y nuevos agentes que los propios alcaldes contratan de manera directa, lo que genera “una percepción de lealtad a quien los contrata y no al ciudadano”, según publica Animal Político.

 

Así lo explica el diagnóstico cualitativo “Alcozauca. Ser policía municipal en La Montaña de Guerrero”, realizado por el Instituto para la Seguridad y la Democracia (Insyde), el Monitor Civil de las Policías y los Cuerpos de Seguridad de la Montaña (MOCIPOL) en colaboración con el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y el Centro de Análisis e Investigación Fundar.

 

 

http://www.animalpolitico.com/2015/04/ser-policia-en-la-montana-de-guerrero-no-estamos-preparados-ni-para-detener-a-un-robacoches/