CHILPANCINGO, Gro., 12 de mayo de 2015.- El titular de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal, Pedro Almazán Cervantes, aseguró que la dependencia no ha presentado resultados positivos porque enfrenta una grave carencia de recursos humanos, materiales y financieros para operar de manera adecuada.

Almazán Cervantes compareció este lunes ante el pleno del Congreso de Guerrero, para presentar los resultados de su gestión, fallas y necesidades.

El funcionario recordó que asumió la dependencia en un contexto de inestabilidad, pues en un lapso de tres años y medio hubo seis responsables del área, que de manera inesperada debieron renunciar.

Cuando asumí el cargo el 10 de noviembre de 2014, solamente se me entregó de manera formal y completa el mobiliario y el equipo de cargo de la oficina del titular; no así los recursos humanos, materiales y financieros asignados a subsecretarías y unidades administrativas subordinadas.”

Dijo que al inicio de su gestión encontró “un lastimoso abandono” en la conducción de la dependencia, y “un pobre y desordenado cumplimiento de las tareas ordinarias sustantivas de la secretaría”.

También encontró abandono en programas que aplican en coordinación con la Federación, como la implementación del nuevo Sistema de Justicia Penal, del Registro Público Vehicular (Repuve) y el Mando Único Policial.

Hay deterioro en las instalaciones, en el parque vehicular y equipos de cómputo, video vigilancia y telecomunicaciones, además de un deficiente control de recursos materiales y humanos.”

Derivado de ese descuido y desorden, dijo, se detectó el extravío de 557 armas de fuego entre enero de 2011 y octubre de 2014, sin que en la mayoría de los casos se ejerciera acción contra responsables.

Se recibió una Secretaría de Seguridad Pública y una Policía Estatal con grandes rezagos en materia de organización, equipamiento, capacitación, infraestructura, transparencia, prestaciones sociales, profesionalización y desarrollo de la carrera policial.”

Almazán Cervantes comentó que encontró ese mismo escenario en la mayoría de las policías preventivas municipales, lo cual impidió la consolidación del Mando Único.

Advirtió que, en medio de ese desorden y carencias, la SSP y sus policías deben de encarar las acciones violentas del crimen organizado que se disputan los territorios principales del estado, además de contener las movilizaciones derivadas del caso Iguala-Ayotzinapa.

En su exposición, el titular de la Secretaría de Seguridad Pública indicó que cuenta con 4 mil 307 elementos efectivos, que deberían enfocarse en resguardar la seguridad con aproximadamente 500 elementos por región.

Sin embargo, los efectivos se diluyen en dos turnos, lo que baja la presencia a 250 elementos por región, pero eso no es posible porque también se debe descontar el 70 por ciento destinado a la seguridad en centros penitenciarios; edificios públicos y escoltas asignados a manera de medidas cautelares, la mayoría de los casos solicitadas por la Comisión de los Derechos Humanos.