ACAPULCO, Gro., 13 de febrero de 2014.- El vocero de los empresarios gravilleros en Acapulco, Adrián Rivera Ortega  denunció que ya suman diez las empresas a las que el Consejo Estatal de Concertación para la Obra Pública (CECOP) les ha impedido sacar material del Río Papagayo y advirtió de la crisis que se avecina por el déficit que se tendrá de grava y arena en distintas construcciones que se realizan en la ciudad.

En conferencia de prensa el también secretario del sindicato de la construcción en el puerto, demandó la intervención de las autoridades para detener el acoso de que son objeto por parte del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a La Parota.

Rivera Ortega estimó que si en un plazo de 20 días no se toman cartas en el asunto para detener las acciones de los opositores a la Parota en Acapulco, se podrían perder cerca de 600 fuentes de empleo que generan las diez empresas gravilleras.

Dijo que derivado de las acciones de este grupo encabezado por Marco Antonio Suástegui Muñoz, que acuden enmachetados a detener los trabajos de los empresarios, se pone en peligro los trabajos de muchas obras de construcción porque se carecerá de grava y arena.

Expuso que con el cierre de las gravilleras desde hace 18 días, se está afectando la producción de la extracción de material pétreo del Río Papagayo e insistió que corre riesgo la obra del macrotúnel debido a estas acciones de los comuneros y pidió a las autoridades que intervengan para solucionar esta problemática.