CHILAPA, Gro., 5 de junio de 2015.- Los comisarios que encabezaron la irrupción armada a la cabecera municipal de Chilapa se deslindaron del cártel Los Ardillos y de la desaparición de 16 jóvenes.

Una representación de 21 comunidades rurales de Chilapa ofreció una conferencia de prensa en Chilpancingo, encabezados por el comisariado ejidal de Xiloxuchican, José Apolonio Villanueva Jiménez.

Los comisarios aclararon que no pertenecen al cártel de Los Ardillos y explicaron que la irrupción de campesinos armados a la cabecera municipal de Chilapa, ocurrida del 9 al 14 de mayo, fue para exigir la aparición de al menos 30 personas, entre albañiles, transportistas, campesinos y artesanos que fueron “levantados” en los últimos dos meses por el cártel de Los Rojos.

Villanueva Jiménez deslindó a las comunidades de las 16 personas que desaparecieron de Chilapa entre el 9 y el 14 de mayo, cuando ellos sitiaron la ciudad.

“Nosotros negamos esa acusación que nos hacen, porque nosotros nos organizamos para defendernos de la delincuencia organizada, porque también tenemos familiares desaparecidos y muertos”, aclaró.

De acuerdo a los comisarios, la irrupción armada que realizaron a Chilapa fue aprovechada por un grupo delictivo para “levantar” a varias personas.

El comisariado de Xiloxuchican reconoció que sí realizaron detenciones durante la irrupción armada. Se trató únicamente de jóvenes que colaboraban con la delincuencia organizada.

Detalló que los campesinos, quienes visitan Chilapa cada fin de semana para vender sus productos agrícolas, fueron testigos en varias ocasiones de la privación ilegal de la libertad de varias personas.

“Ellos veían cómo varios de esos jóvenes que detuvimos encajuelaban a personas en los taxis. Eran taxis marcados del 200 en adelante”, indicó Villanueva Jiménez.

Sin embargo, aclaró que todos los detenidos fueron puestos a disposición del Ejército y la Gendarmería.

“Nosotros en ningún momento hicimos eso que nos acusan, nosotros no desaparecimos a nadie. Tenemos como testigos a la Gendarmería y al Ejército, ellos estuvieron con nosotros y les entregamos a todas las personas que detuvimos. A algunos hasta los liberaron delante de nosotros y a otros muchachos se los entregamos a sus padres”, aseguró José Apolonio.

Incluso aseguró que los gendarmes y los militares hicieron un registro de los jóvenes que fueron detenidos y liberados.

Villanueva Jiménez relató que el 11 de mayo, el tercer día de la irrupción armada, recibió un mensaje en el que le advertían sobre la presencia de tres camionetas con hombres armados que “andaban recorriendo la ciudad y haciendo levantones”.

El comisario informó de esta situación al Ejército y la Gendarmería.  “Yo les dije que esa gente no era de nosotros, que no estaban en nuestro movimiento”, recordó.

Los comisarios aseguran que las 16 personas que desaparecieron en Chilapa entre el 9 y el 14 de mayo fueron “levantadas” por un grupo delictivo, que aprovechó la irrupción armada de los campesinos para realizar dichas acciones.

Villanueva Jiménez recordó que en la irrupción armada participaron la mayoría de los hombres de las comunidades, por lo que dejaron solas a las mujeres, niños y ancianos durante cinco días.

Ante el temor de que el cártel de Los Rojos ingresara a las comunidades para “levantar” o asesinar a sus familias, los campesinos solicitaron la presencia del Ejército y la Gendarmería.

“Nosotros les pedimos que se echaran una vueltita por allá y les agradecemos porque cuando nos retiramos de Chilapa, el 14 de mayo, los militares se fueron con nosotros y durmieron en nuestra comisaría. Si nosotros hubiéramos llevado a alguna persona detenida ellos habrían visto. A los militares les consta que no nos llevamos a nadie”, afirmó el comisariado de Xiloxuchican.