Cuegaln banderas de huelga en hospital del IMSS de Acapulco
ACAPULCO, Gro., 9 de marzo de 2026.- Samantha Valeria Colón Morales, esposa del integrante del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositores a la Presa La Parota (Cecop), Vicente Iván Suástegui Muñoz, desaparecido en agosto de 2021 en la colonia Renacimiento, comenzó una segunda jornada de búsqueda en campo este año para localizar al papá de sus hijas.
Entre los sitios considerados para esta semana de búsqueda se encuentran: la parte alta de la colonia La Quebradora, los alrededores de los poblados Cayaco y Carabalí, además de otros lugares donde se han hecho diligencias.
Puntualizó que durante la semana se recorrerán sitios señalados por denuncias anónimas o donde anteriormente se han localizado fosas clandestinas.
“Tenemos varios puntos que vamos a abordar esta semana. En algunas colonias ya hemos tenido positivos, por lo que vamos a volver a recorrerlas, además de otros lugares que nos han indicado de manera anónima”, explicó.
Entre los sitios donde en búsquedas anteriores han hallado fosas están: el poblado El Cayaco, así como las colonias La Quebradora, parte alta de La Laja, Simón Bolívar y la parte alta de la Emiliano Zapata, en la zona conocida como Las Antenas.
Recordó que las brigadas se hacen de manera periódica por una recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que solicitó al Estado mexicano continuar con los dispositivos mientras Vicente no sea localizado.
En esta búsqueda, participan integrantes de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, la Unidad Canina, la Policía Estatal, integrantes de la Secretaría de Marina y de la Fiscalía Especializada en Delitos Graves.
La buscadora recordó que aún no se cumple una orden de aprehensión contra Pedro N, alias comandante Pino, uno de los presuntos implicados en la desaparición de Vicente Suástegui Muñoz.
Colón Morales reconoció que participar en estas búsquedas implica enfrentar sentimientos encontrados, entre la esperanza de encontrar a su esposo y el temor por la inseguridad que enfrentan las familias buscadoras.
“Se siente la esperanza de que podemos encontrarlo y de que mis hijas sigan teniendo la esperanza de que su papá volverá a casa, pero también hay miedo e incertidumbre por la inseguridad que vivimos, cada vez que salimos a búsqueda salimos con el corazón encomendado a Dios para que nos cuide y podamos regresar a casa”, expresó.