MÉXICO, DF, 08 de octubre de 2014.-  El perdón que pidió el PRD no está a la altura de los hechos de violencia registrados en Iguala, Guerrero, en contra de normalistas, consideró José Antonio Ortega, presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, publica Reforma.
“Un perdón que pide Carlos Navarrete es insuficiente si no hay justicia. En el estado de Guerrero, si realmente queremos obtener justicia, el Senado de la República debe desaparecer poderes porque ninguno de los poderes ha funcionado, están rebasados por los grupos criminales”, señaló.
“No puede haber una violación tan grave a los derechos humanos que con un perdón, como pretende Carlos Navarrete, sea olvidada por los ciudadanos”.
Agregó que no sólo debe juzgarse al Gobernador Ángel Aguirre, sino a los tres poderes de la entidad, con el fin de conocer su responsabilidad en la violencia, así como en la infiltración de corporaciones de seguridad pública por parte de la delincuencia.
Sobre móviles del ataque a los estudiantes, el especialista en temas de inseguridad y violencia señaló una posible implicación del Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), con presencia en Guerrero y Michoacán, y que desde 2009 se ha dedicado a actividades ilícitas e incluso al crimen organizado.

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