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ACAPULCO, Gro., 25 de enero de 2026.- El arzobispo del puerto, Leopoldo González González condenó los asesinatos de periodistas en México y advirtió que estos crímenes representan una grave ofensa a Dios, a la persona misma y a la humanidad.
“El asesinato o agresión a uno de ellos por la labor que realiza duele tanto a la sociedad. No sólo es perder a uno de nuestros hermanos, sino también ver amenazados a quienes realizan esa misión”, dijo.
Pidió oraciones por el Segundo Diálogo Nacional por la Paz, a celebrarse del 30 de enero al 1 de febrero en la Universidad Jesuita de Guadalajara, iniciativa que, añadió, coloca a las víctimas en el centro y promueve la corresponsabilidad entre sociedad y Estado.
“Sin verdad y justicia para las víctimas, no hay paz para nadie. México no está condenado a la violencia. La paz es posible, es medible y debe comenzar hoy”, afirmó.
Durante su mensaje dominical, un día después de la festividad de San Francisco de Sales, patrono de periodistas y escritores, el líder católico llamó a fortalecer el entendimiento mutuo en un país atravesado por la polarización y la violencia.
Asimismo, expresó su afecto y gratitud al gremio por su misión social, y consideró que la labor periodística debe ejercerse con libertad y responsabilidad.
“Misión suya es saber discernir los diferentes aspectos y matices de lo que acontece, han de ser libres de todo interés que no sea el de comunicar con sinceridad lo que juzgan que es la verdad, criticando y denunciando el mal, siempre en el respeto de las personas”, dijo.
Añadió que la sociedad está llamada a garantizar condiciones seguras para el ejercicio de esta profesión.
González Gonzáles dijo que el Papa León XIV expuso que uno de los desafíos más importantes de la actualidad “es el de promover una comunicación capaz de hacernos salir de la torre de Babel, de la confusión del lenguaje sin amor, frecuentemente ideológicos y facciosos”.
Así también citó del Papa Francisco: “ustedes, los periodistas, pueden recordar cada día a todo el mundo que no hay conflicto que no pueda ser resuelto por las mujeres y los hombres de buena voluntad”.