Palabras y juicios irredentes
En 1844, Alejandro Dumas presentó al mundo a Edmundo Dantés, aquel joven marino marsellés que, en su momento más luminoso, fue traicionado por las envidias de quienes lo rodeaban. Una acusación falsa lo condujo, al caer la noche, al Castillo de If: una prisión destinada a desaparecer a los hombres sin dejar rastro. Nadie salía de ahí. El calabozo era el olvido; el tiempo en que el mundo giraba sin ti. Pero en la oscuridad de su celda, Dantés encontró un maestro: el abate Faria. Con él estudió, se transformó y, al escapar arrojándose al mar, no regresó como el marinero derrotado. Emergió convertido en el conde de Montecristo.
En 2020, la pandemia provocada por el SARS-CoV-2 obligó al mundo a abandonar la vida que conocía. Algunos incluso, tuvieron que debatirse entre la vida y la muerte y, en ese proceso, conocieron su propio Castillo de If: el de la enfermedad, donde se pierde el aliento y, por momentos, la certeza misma del cuerpo.
En 2021, el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán, reapareció ante el Consejo Universitario tras superar el Covid-19 por tercera ocasión. Su voz era pausada, ronca, y en los pasillos de la política guerrerense muchos dieron por sentado que no regresaría.
Saldaña Almazán atravesó un proceso con altos costos personales, del que pocas veces habla; pero el simple hecho de volver ya constituía una declaración. No necesitaba regresar para resignificar su imagen ni para negociar su retiro. Regresó a trabajar. Mantuvo las riendas de la universidad durante el proceso de convalecencia, fortaleció la unidad institucional y, una vez recuperado, amplió su margen de acción.
Hoy, Saldaña Almazán es uno de los nombres que Morena tiene sobre la mesa para la coordinación de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Guerrero, proceso que definirá quién encabezará la candidatura a la gubernatura en 2027.
De lo contrario, ¿por qué fue invitado a la reunión junto con otros aspirantes? Porque la dirigencia busca perfiles capaces de construir acuerdos y mantener cohesionados proyectos complejos. Y esa ha sido, precisamente, una de las fortalezas que ha mostrado durante su conducción de la UAGro. Esa capacidad implica conciliar visiones distintas, procesar diferencias y generar condiciones para que los proyectos de equipo avancen.
Y es precisamente a partir de esa visión de universidad construida en unidad que pueden observarse los resultados. En materia de infraestructura, la universidad que recibió no es la misma que dirige hoy. Se han ejecutado más de 600 obras y no existe una sola escuela o facultad en la que no se haya construido, al menos, un nuevo edificio. Un ejemplo reciente es la rehabilitación de los auditorios del IIEPA IMA UAGro, así como la construcción de un nuevo edificio, resultado del crecimiento institucional que ha llevado a nuestra escuela a convertirse en facultad, impulsada por sus programas de posgrado de calidad.
Los avances también son evidentes en el ámbito académico. La UAGro pasó de contar con cinco programas acreditados en 2013 a tener actualmente 65 posgrados en el Sistema Nacional de Posgrados (SNP) de la SECIHTI. Esto garantiza becas para más de 1,300 guerrerenses que cursan estudios de posgrado. Para sostener que estas cifras existan, se ha promovido la consolidación de una planta docente profesionalizada, pues mantener programas de calidad implica preparación permanente, trabajo colegiado y una visión compartida de crecimiento institucional.
Por ello fue convocado. Porque, más allá de simpatías personales o afinidades políticas, el respaldo se ha construido con resultados, capacidad de conducción y trabajo territorial. En política, como en las instituciones, el apoyo perdurable suele recaer en quienes han demostrado que pueden mantener la unidad, enfrentar la adversidad y entregar resultados verificables.
Dumas escribió que Edmundo Dantés salió del Castillo de If convertido en alguien distinto, fortalecido por la adversidad. Salvando las proporciones, la trayectoria reciente de Javier Saldaña tiene una lógica similar a esa enseñanza de la literatura clásica: después de atravesar uno de los episodios más difíciles de su vida, no volvió para retirarse de la vida pública, sino para convertirse en uno de los nombres que hoy figuran en la disputa por la candidatura de Morena a la gubernatura de Guerrero en 2027.