ACAPULCO, Gro., 9 de mayo de 2017.- La asociación Guerrerenses de Dallas se sumó a las protestas contra el gobernador de Texas, Greg Abbott por la promulgación de la Ley Antiinmigrante SB-4 que prohíbe las comunidades santuario, y convocó a una manifestación el próximo domingo.

La protesta será a las 2 de la tarde en la explanada de la Alcaldía de Dallas donde se espera congregar a la comunidad latina y a los ciudadanos texanos que están en desacuerdo con esa ley que faculta a la policía a preguntar el estatus migratoria a toda persona que sea detenida por cualquier falta.

Se trata de una Ley que entrará en vigor el 1 de septiembre y que “aún no entra en efecto y ya causa pánico en nuestra comunidad”, afirmó Jaime Damián Jaimes, representante de los guerrerenses en Texas.

Incluso, abundó, desde antes de que fuera aprobada en la Cámara de Representantes del estado de Texas y después en el Senado estatal “ya había generado mucha angustia en las comunidades y ahora con la firma del gobernador Abbot se ha empezado a difundir más el temor por las autoridades locales”.

Dijo que algunas de éstas, como los jefes de las policías de las principales ciudades de Texas han expresado preocupación por la implementación de esa disposición ya que se trata de un estado con mucha presencia de migrantes latinos, comunidad que dejaría de denunciar delitos y pedir la intervención policíaca por desconfianza.

Previó que con la SB-4 “seguramente se dará una lluvia de demandas en contra de esta ley”, pues informó que el lunes, al día siguiente de su promulgación “ya han recibido la primera demanda de la ciudad fronteriza entre México y Texas, una población rural llamada El Cenizo”.

Sobre las declaraciones del gobernador de Texas, quien aseguró que dicha Ley se debe a que hay mucho criminal suelto en las calles, Damián Jaimes dijo que efectivamente es responsabilidad de Abbott garantizar la seguridad de los ciudadanos.

“Pero es clara su política antiinmigrante, específicamente contra la comunidad de origen Latino. Hay criminales sueltos es verdad, pero el perfil racial predomina y los mexicanos estamos en primera fila”.

Por lo que dijo que no se quedarán con los brazos cruzados “vamos a unirnos a otras organizaciones para rechazar esta política de odio y racismo”, y advirtió finalmente que “hasta la residencia del gobernador Abbott en Austin iremos”.