CIUDAD DE MÉXICO, 3 de mayo de 2019.- Tras crucificarse dos veces en la entrada a Palacio Nacional y no recibir respuesta por parte del gobierno federal, el señor Alejo Rojas de 78 años inició este viernes una huelga de hambre, para que se cumpla su petición de una audiencia.

Al no recibir hasta ahora una respuesta, el oaxaqueño colocó una silla frente a esa zona del Zócalo de Ciudad de México y se encadenó el cuerpo para comenzar una huelga de hambre para protestar por el despojo de sus tierras en Tuxtepec, Oaxaca.

Asimismo pide justicia por los asesinatos de su esposa y amigos que sólo defendían sus derechos.

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