CHILAPA, Gro., 8 de febrero de 2020.- La familia LeBarón refirió que Acapulco se ha convertido en un lugar que sólo se recuerda como un ícono al que todos “le sacan” para poder visitar lo que consideró que es vergonzoso y aseguró que ya da pena invitar a alguien al país por el grado de violencia que existe.

En un mitin que se llevó a cabo en la plaza cívica de la ciudad de Chilapa, Adrián LeBarón explicó a los asistentes, en su mayoría del Colectivo Siempre Vivos que encabeza José Díaz Navarro, que cuando la casa está sucia ya da pena invitar a alguien a visitarla.

“Cuando la casa está sucia o tiene cucarachas o el baño está tapado, te da pena invitar a alguien, siento que así en México, ya nos da pena invitar a alguien por el grado de violencia que hay, por los muertos, desaparecidos y porque no hay mucho que presumir”, dijo.

Por ello dijo que ahora deben de quitarse esa “vergüencita” y exigir justicia a su conformidad.

“Hay niños aquí que caminaron con nosotros, mi pregunta aquí es: ¿Qué va a pasar con ellos? ¿Qué les estamos dejando? Porque eso es algo que recae ahora en nosotros”, afirmó Adrián LeBaron, quien el pasado 4 de noviembre del 2019 perdió a su hija y a sus nietos en Bavispe, Sonora.

Por su parte, Bryan LeBaron, explicó que estaba en una tierra de valientes, de luchadores con sangre revolucionaria como la que corre por las venas de los chihuahuenses.

“Cuando llegué no vi muchos, había mujeres y niños. Me di cuenta que hay muchas mujeres viudas y me duele hasta el alma y me duele pensar lo que han tenido que sufrir, muchos nos decían que no viniéramos porque Guerrero era muy peligroso, pero les puedo decir que ha sido el mejor honor de mi vida, yo prefiero luchar al lado de una mujer luchadora que al lado de mil cobardes que abundan alrededor de las ciudades”, aseguró.

Hizo un llamado a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a que “si no puedes renuncia y dale paso a alguien que sí quiere luchar, a alguien valiente que sí quiera trabajar”, sentenció.

En este mitin también se le dio la palabra a Julián LeBaron, quien expresó que él podía entender lo que sentían, ya que a su hermano lo asesinaron en el año 2009, esto debido a que un sicario quería quitarle a su esposa.

“Venimos a darles nuestro amor, nuestro cariño, a caminar con ustedes, somos muy débiles, estamos desarmados, no podemos confiar en la autoridad, exigen obediencia a las leyes que ellos hacen y ni el poder judicial, ni los jueces hacen algo, sólo vemos una burla en la autoridad que ellos tienen”.

Después del mitin se tenía contemplada una conferencia de prensa, sin embargo, decidieron avanzar hacia una comunidad del municipio de Chilapa, donde la violencia ha prevalecido, según datos del Colectivo Siempre Vivos.